«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El Tejo, en Segovia, permanece fuera de servicio desde septiembre de 2025

El Gobierno mantiene vacío un embalse utilizado por hidroaviones en plena escalada del riesgo de incendios

Embalse de El Tejo.

El Gobierno mantiene vacío desde septiembre de 2025 el embalse de El Tejo, situado en el municipio segoviano de El Espinar y utilizado como punto de carga por los hidroaviones que intervienen en la lucha contra los incendios forestales. La infraestructura continúa fuera de servicio a las puertas de la canícula y de la fase más peligrosa de la campaña estival.

La situación cobra especial relevancia mientras el incendio declarado en la comarca zaragozana de Cinco Villas ha calcinado ya unas 4.500 hectáreas de campos de cultivo, matorral y masa forestal. El avance de las llamas ha obligado a desalojar a los vecinos de Orés, Luesia, Asín y Malpica de Arba, así como a los habitantes de Uncastillo durante la mañana de este jueves.

El embalse segoviano no está relacionado directamente con las operaciones desplegadas en Aragón, pero su falta de disponibilidad refleja la pérdida de un recurso empleado por los medios aéreos precisamente cuando España entra en las semanas de mayor riesgo de incendios.

Vacío desde septiembre de 2025

El desembalse de El Tejo comenzó en septiembre del pasado año y, casi diez meses después, la presa continúa sin recuperar su funcionamiento. La infraestructura servía tanto para el abastecimiento de agua de la población como para facilitar las labores de extinción en los incendios de la zona.

La decisión fue adoptada después de que la Dirección General del Agua detectase graves problemas de seguridad. Un informe emitido en diciembre de 2024 advertía de filtraciones internas generalizadas y de un riesgo estructural relevante en la presa.

Ante estas conclusiones, la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), organismo dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, declaró de emergencia las actuaciones y ordenó reducir de forma progresiva el nivel del agua. El objetivo era eliminar la presión sobre la estructura y evitar un posible fallo.

La Confederación sostiene que la seguridad debe prevalecer y descarta volver a llenar el embalse hasta que los estudios técnicos determinen qué actuación debe ejecutarse. El futuro de la presa, sin embargo, continúa sin resolverse cuando se aproxima el primer aniversario de su vaciado.

El Ayuntamiento recurre a los tribunales

La gestión del embalse ha provocado un enfrentamiento entre el Ayuntamiento de El Espinar y la Confederación Hidrográfica del Duero. El Consistorio ha acudido a los tribunales para tratar de impedir que se adopten decisiones irreversibles, entre ellas un eventual desmantelamiento de la presa.

El Ayuntamiento reclama acceso a toda la documentación y a los informes técnicos antes de que el Gobierno decida el futuro definitivo de la infraestructura. La corporación municipal exige estudiar alternativas que permitan garantizar la seguridad sin renunciar a una instalación vinculada al suministro de agua y a la protección frente a los incendios.

Mientras continúa la disputa institucional, el embalse permanece inutilizado y los hidroaviones han perdido uno de los puntos de abastecimiento disponibles en esta zona de la provincia de Segovia.

El precedente de Alcollarín

El caso de El Tejo recuerda al ocurrido durante la pasada temporada de incendios en el embalse de Alcollarín, en Cáceres. Esta infraestructura permaneció completamente vacía durante parte del verano de 2025, aunque actualmente ha recuperado alrededor del 40% de su capacidad.

En aquella ocasión, el vaciado no respondió a problemas estructurales, sino a un proyecto impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica para controlar la expansión de la especie invasora Pseudorasbora parva.

Según la documentación publicada en la Plataforma de Contratación del Sector Público, las actuaciones se financiaron dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y fueron adjudicadas por más de un millón de euros a Ingeniería y Diseños Técnicos SAU.

El proyecto tenía como objetivo impedir que la explotación del embalse favoreciese la dispersión de la especie invasora. Para ello, se contemplaban métodos activos y pasivos de pesca, además de la instalación de barreras destinadas a evitar su desplazamiento aguas abajo de la presa.

La repetición de embalses fuera de servicio durante los meses de mayor peligro vuelve a situar bajo presión la planificación del Ministerio para la Transición Ecológica. Aunque los vaciados de El Tejo y Alcollarín responden a motivos distintos, ambos casos han reducido temporalmente la disponibilidad de infraestructuras hídricas en plena temporada de incendios.

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