
Dos víctimas de la riada de Valencia, que se cobró la vida de más de 200 españoles el año pasado, han denunciado en un vídeo compartido en redes sociales que el Gobierno las sometió a un trato «discriminatorio y humillante» durante el funeral de Estado celebrado en el primer aniversario de la tragedia. En las imágenes, ambos aseguran haber sido vigilados, seguidos y apartados del resto de asistentes por personal de seguridad, supuestamente por haber criticado en el pasado la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez.
En el vídeo, grabado con un tono de indignación, una de las víctimas afirma sentirse tratada «como un delincuente» pese a haber perdido a varios miembros de su familia en la catástrofe. «Nos están vigilando, nos están cambiando los asientos, nos están mareando todo el rato», se escucha decir a uno de los afectados, que muestra cómo varios agentes les siguen a distancia. «Hay seis seguridades sólo para mi familia y mis amigos. Esto es vergonzoso», denuncia.
El testimonio, difundido a través de redes sociales, acumula ya decenas de miles de visualizaciones y ha generado una fuerte controversia. Los afectados sostienen que fueron «acorralados» y situados en una zona apartada del recinto, lejos de otros familiares de las víctimas, mientras varios escoltas «controlaban cada movimiento». «Si hubiese habido los mismos vigilantes cuando nos asesinaron ahogados, hoy estaríamos en nuestras casas y en nuestros trabajos», dice uno de ellos en alusión a la falta de previsión y respuesta institucional durante la catástrofe.
Los denunciantes aseguran además que su marginación se debe a motivos políticos, al haber manifestado públicamente su descontento con la actuación del Gobierno tras la tragedia. «Nos tratan como si fuéramos criminales», añaden, reclamando respeto y un trato digno hacia quienes aún sufren las secuelas de la riada.