
El ex comisionado del Gobierno para la DANA y expresidente del PSOE en Valencia, José María Ángel Batalla, permanece ingresado en un centro hospitalario de Llíria (Valencia) después de un intento de quitarse la vida ocurrido ayer. El exdirigente socialista ha intentado suicidarse tras renunciar recientemente a todos sus cargos públicos y orgánicos después de que saliera a la luz una investigación en la que se le atribuye haber falsificado un título universitario, requisito que habría utilizado para acceder a un puesto en la administración.
La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades y secretaria general del PSOE en Valencia, Diana Morant, ha expresado públicamente su apoyo a Ángel Batalla. En redes sociales, desde la sede socialista y durante una intervención en un programa matinal de RTVE, la dirigente ha lamentado lo ocurrido y deseado la pronta recuperación de su compañero. Morant ha calificado lo vivido por él en las últimas semanas como un caso de «acoso» y «violencia política».
La ministra ha apuntado además a la oposición, que en los últimos días había reclamado de forma insistente la dimisión de Ángel Batalla, nombrado comisionado para la DANA por el Ejecutivo central. Sus declaraciones han reavivado el debate político, ya que desde algunos sectores se acusa al PSOE de mantener un doble rasero: mientras considera legítimo exigir responsabilidades a rivales, tacha de persecución cualquier presión sobre miembros de sus propias filas.