«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Según los últimos datos de Eurostat

El hacinamiento en las viviendas se duplica en España desde la llegada de Sánchez a La Moncloa

Pedro Sánchez, interviene en un acto público en Soria, en 2022. Archivo, EP

La crisis de la vivienda se ha agravado durante los años de Gobierno de Pedro Sánchez hasta el punto de que el porcentaje de población que vive en condiciones de hacinamiento prácticamente se ha duplicado desde su llegada a La Moncloa.

Según los últimos datos de Eurostat recopilados por Libre Mercado, en 2018 el 4,7% de la población residente en España vivía en hogares considerados hacinados. En 2025, esa proporción había ascendido hasta el 9,5%, más del doble que siete años antes.

El deterioro resulta especialmente acusado entre los jóvenes. Entre las personas de 15 a 29 años, la tasa ha pasado del 8,4% en 2018 al 16,2% en 2025. En el conjunto de la población de entre 18 y 64 años, el porcentaje se ha elevado del 5,1% al 10,2%.

Los datos llegan en pleno debate político sobre el acceso a la vivienda, después de que el Gobierno tratara de aprobar dos nuevos decretos en esta materia y responsabilizara a la oposición del encarecimiento de los alquileres y de las dificultades para encontrar una vivienda.

Sin embargo, las cifras muestran un problema acumulado durante años: España está creando muchos más hogares de los que es capaz de alojar con vivienda nueva.

Más de 750.000 viviendas de déficit desde 2021

Los datos del Ministerio de Vivienda y del Instituto Nacional de Estadística reflejan una creciente brecha entre la formación de nuevos hogares y la construcción residencial. Entre 2021 y 2025 se crearon 1.220.126 nuevos hogares en España, mientras que durante el mismo periodo únicamente se terminaron 464.809 viviendas.

La diferencia asciende a 755.317 viviendas, una escasez que presiona los precios y obliga a un número creciente de personas a compartir inmuebles o permanecer durante más tiempo en el domicilio familiar.

El desequilibrio entre oferta y demanda se ha convertido en uno de los principales factores de la crisis residencial. A la falta de nueva construcción se suman años de regulación del mercado, dificultades administrativas para desarrollar suelo y un crecimiento de la población que no ha venido acompañado de un incremento equivalente del parque inmobiliario.

Qué entiende Eurostat por hacinamiento

Eurostat considera que una persona vive en una vivienda hacinada cuando el hogar no dispone de un número mínimo de habitaciones en función de la composición de la familia.

El criterio establece que debe existir, como mínimo, una habitación para el conjunto del hogar, otra por cada pareja, una por cada adulto que viva solo y espacios adicionales en función de la edad y sexo de los hijos. Por ejemplo, una pareja con dos hijos adolescentes de distinto sexo necesitaría al menos tres dormitorios y una estancia común para no ser considerada estadísticamente como un hogar hacinado.

El aumento del hacinamiento resulta además llamativo porque se ha producido simultáneamente con el crecimiento de los hogares unipersonales. Desde 1991, este tipo de hogares ha aumentado alrededor de un 81%, mientras el número medio de habitantes por vivienda ha descendido de 3,3 a 2,4 personas.

La evolución muestra así una creciente polarización del mercado residencial: mientras aumenta el número de personas que viven solas, una parte cada vez mayor de la población se ve obligada a compartir viviendas insuficientes para el número de ocupantes.

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