«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Su madre es Hélène Davo, magistrada francesa

El hijo de Albares accede al Servicio Europeo de Acción Exterior sin cumplir los requisitos y fuentes cuestionan el proceso de selección

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares. Europa Press

El hijo del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha accedido al Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), el cuerpo diplomático de la Unión Europea, para desempeñar funciones relacionadas con el área de Oriente Próximo y Norte de África (MENA), según una información publicada este jueves por Vozpópuli.

El citado diario sostiene, a partir de fuentes conocedoras del proceso, que el joven habría conseguido una plaza como agente contractual pese a no disponer de una trayectoria profesional comparable a la que suele valorarse para determinados puestos de esa categoría dentro del organismo comunitario. La versión es rechazada por el entorno del propio Albares, que asegura que su hijo «no ocupa ningún puesto de trabajo en ninguna institución ni organismo» de la Unión Europea.

Según la explicación trasladada al periódico, se encuentra realizando «como muchos otros jóvenes estudiantes europeos, unas prácticas para jóvenes de unos meses», convocadas públicamente y para las que habría acreditado todos los requisitos exigidos. El entorno del ministro sostiene además que el proceso fue «competitivo y eliminatorio en varias fases» y que el hijo de Albares lo superó.

La diferencia entre ambas versiones resulta relevante. Un agente contractual del SEAE y un participante en alguno de sus programas de prácticas están sujetos a procedimientos, requisitos y condiciones distintas.

Las convocatorias oficiales para agentes contractuales del grupo funcional IV (FG IV) establecen, entre otros requisitos, disponer de estudios universitarios y superar o estar inscrito en el procedimiento CAST gestionado por la Oficina Europea de Selección de Personal. Posteriormente, cada convocatoria concreta puede exigir o valorar determinada experiencia profesional.

Por ejemplo, una convocatoria del propio SEAE para un agente contractual FG IV encargado de comunicación estratégica sobre Oriente Próximo y Norte de África exigía al menos tres años de experiencia profesional relevante, además de conocimientos sobre la situación política y cultural de la región.

Otra convocatoria para un policy officer de la Dirección MENA señalaba entre los criterios de selección el conocimiento o experiencia demostrada en ámbitos de cooperación con Oriente Próximo y el norte de África, además de considerar como méritos la experiencia previa en embajadas, delegaciones comunitarias u organizaciones internacionales.

Estas condiciones corresponden a puestos concretos y, por sí solas, no permiten determinar cuáles eran exactamente los requisitos de la plaza o prácticas a las que ha accedido el hijo de Albares. Vozpópuli asegura, no obstante, que fuentes conocedoras del proceso cuestionan que su trayectoria reúna los méritos profesionales habitualmente asociados a este tipo de cargos y señala que su incorporación se habría producido computando como ciudadano francés, nacionalidad que posee por vía materna.

Su madre es Hélène Davo, magistrada francesa que ha ocupado distintos cargos institucionales en Francia y España y que llegó a ejercer como consejera de Justicia del presidente francés, Emmanuel Macron.

La nacionalidad resulta relevante porque el SEAE debe procurar una representación geográfica equilibrada de los diferentes Estados miembros, aunque no funciona mediante un sistema rígido de cuotas nacionales para cada puesto.

La cuestión llega además en un momento en el que la presencia española dentro del servicio diplomático europeo ha generado debate. La Asociación de Diplomáticos Españoles reclamó este año al Ministerio de Exteriores una estrategia destinada a elevar la representación de nacionales españoles en el SEAE y planteó que España aspirase a ocupar alrededor del 10% de las jefaturas de delegación europeas.

El Servicio Europeo de Acción Exterior, dirigido políticamente por la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, constituye la estructura diplomática de Bruselas y participa en el diseño y ejecución de la política exterior comunitaria.

El área de Oriente Próximo y Norte de África tiene un peso especialmente sensible para España al incluir países como Marruecos y Argelia, además de Israel, los territorios palestinos y los Estados del Golfo.

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