No tendrá que disputar el cargo con ningún adversario
El hijo del sanguinario etarra Josu Ternera será el alcalde de una localidad en Iparralde por el partido separatista EH Bai
El hijo del sanguinario etarra  Josu Ternera será el alcalde de una localidad en Iparralde por el partido separatista EH Bai
Hijo de Josu Ternera. Redes sociales
Por LGI
3 de marzo de 2026

El hijo del sanguinario exdirigente de ETA Josu Ternera se convertirá en alcalde de la diminuta localidad de Lexantzü-Zünharre el próximo 15 de marzo, fecha en la que están convocadas las elecciones municipales. Egoitz Urrutikoetxea no tendrá que disputar el cargo con ningún adversario, ya que en este municipio de apenas 90 vecinos, enclavado en Zuberoa (Iparralde), concurrirá una única candidatura, algo habitual en pequeños núcleos rurales del País Vasco francés.

Integrado en EH Bai —la marca con la que EH Bildu opera en Iparralde—, Urrutikoetxea ya desempeña funciones públicas como representante de su localidad en la Mancomunidad de Iparralde. El pueblo, conocido en francés como Lichans-Sunhar, combina actividad agrícola y cierto atractivo turístico dentro de la comarca suletina.

Su nombre saltó a la actualidad judicial en mayo de 2024, cuando la Justicia francesa lo declaró culpable de colaboración con ETA por hechos ocurridos en 2005. En concreto, el tribunal consideró probado que alquiló bajo identidad falsa un apartamento en Vichy, además de una plaza de aparcamiento días después, inmuebles que fueron utilizados por miembros de la organización terrorista. Pese al veredicto de culpabilidad, fue eximido de cumplir condena, aunque la Fiscalía había solicitado dos años de prisión que no implicaban ingreso efectivo en la cárcel.

El Tribunal de Apelaciones de París tuvo en cuenta el tiempo transcurrido —casi dos décadas desde los hechos— y valoró su situación actual, al entender que está plenamente reinsertado en la sociedad. Tras conocer la resolución, Urrutikoetxea anunció que no presentaría recurso y defendió ante los medios que la sentencia suponía, a su juicio, un reconocimiento del proceso de resolución del conflicto vasco.

Durante la vista oral, el dirigente abertzale, de 49 años y nacionalidad francesa, rechazó haber pertenecido a ETA, aunque admitió haber formalizado los arrendamientos en abril de 2005 utilizando documentación falsa. Según su versión, actuó en el contexto de los contactos que entonces mantenían el Gobierno español y la organización armada, asegurando que el piso de Vichy se destinó a facilitar reuniones vinculadas a aquellas conversaciones.

Antes de ese procedimiento judicial, fue arrestado en octubre de 2015 en Saint-Denis, en la periferia de París, tras haber permanecido varios años en paradero desconocido. La Fiscalía sostuvo que había vivido oculto, extremo que él negó durante el juicio.

Su padre, José Antonio Urrutikoetxea, figura histórica de ETA y uno de sus máximos responsables durante décadas, fue además uno de los encargados de escenificar públicamente la disolución definitiva de la banda terrorista en mayo de 2018.

Noticias de España