LOGRÓ EL PRIMER TÍTULO EN 2010
El hito de España: es la primera selección bicampeona del mundo en el siglo XXI
El hito de España: es la primera selección bicampeona del mundo en el siglo XXI
España levanta la Copa del Mundo. Europa Press
Por Carlos Rioba
20 de julio de 2026

La selección española se proclamó este domingo campeona del mundo tras derrotar a Argentina por 1-0 en la prórroga de la final del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, bordando su segunda estrella 16 años después de la primera en 2010, en un camino que arrancó tras el fiasco en la cita de Catar en 2022.

La noche del 6 de diciembre de 2022 en el Education City Stadium de Rayán (Catar) fue un jarro de agua fría para un combinado español que viajó a esa Copa del Mundo con ambición. Las expectativas estaban por las nubes y estas se cortaron de manera cruel en octavos de final ante Marruecos, en una fatídica tanda de penaltis.

Entonces, ni Pablo Sarabia, ni Carlos Soler, ni Sergio Busquets marcaron sus lanzamientos desde los 11 metros, y certificaron, después de un encuentro en el que dominaron la posesión, pero sin el colmillo esperado, el fin del ciclo de Luis Enrique Martínez al frente del banquillo de ‘La Roja’.

La selección parecía entrar en un periodo de dudas, con el runrún de modelo agotado, con un fútbol predecible, pero la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) entregó las riendas del equipo nacional a Luis de la Fuente, un hombre de la casa que conocía muy bien a la nueva generación que iba a liderar a la España que volvería a conquistar el mundo.

Pero no fue fácil. La nueva selección del técnico de Haro vivió las primeras turbulencias con la derrota frente a Escocia en Glasgow en marzo de 2023 en su segundo encuentro de clasificación a la Eurocopa 2024, un duelo que desató las primeras alarmas y críticas. Pero solo fue eso, un toque de atención que despertó a un verdadero equipo.

Sólo tres meses después, en junio de 2023, España conquistaba la Liga de Naciones en Róterdam tras superar a Italia y Croacia, para levantar el primer título en más de una década, que dio mucho crédito a un De la Fuente cuestionado e inyectó el gen ganador a una generación joven y con hambre de triunfos en pleno cambio de ciclo.

Manteniendo esa esencia del ‘tiki-taka’, con Rodri Hernández como timón, aunque con la verticalidad que extremos puros como Lamine Yamal y Nico Williams te otorgan, España fue dando pasos hacia delante con confianza y firmeza, hasta plantarse en la EURO 2024 fuera de los focos de los favoritos -ni siquiera estaba en el cartel de la UEFA de los candidatos-.

En tierras alemanas, España completó la confirmación definitiva de su nueva propuesta, firmando un torneo sobresaliente, al ganar por el camino a selecciones de la talla de Italia, Alemania -con Mikel Merino como héroe-, Francia —con el golazo de Yamal— y, finalmente, a Inglaterra en la final de Berlín con ese tanto postrero de Mikel Oyarzabal.

El triunfo en la Eurocopa fue el cuarto entorchado continental para el fútbol español y confirmó a una generación joven sostenida también por la jerarquía de futbolistas como Dani Carvajal o Álvaro Morata. España se convertía en la selección más atractiva y dominante del continente.

Pero el verdadero reto ya se asomaba a dos años vista: el Mundial de 2026. Afrontó la fase de clasificación con una ambición voraz, y completando de manera impecable, como invicta y líder de su grupo con 16 puntos tras 5 victorias y 1 empate. La transición generacional se había completado sin traumas, con nombres como Pau Cubarsí, fundamental en el torneo mundialista después, y otros llamados a ser importantes, como Fermín López, que finalmente no acudieron a la cita, en su caso por lesión.

Sin algunos que sí habían formado parte del equipo que también fue subcampeón en la Nations League de 2025, como Carvajal, España se plantó en la cita mundialista como la gran favorita para las casas de apuestas, y no fallaron.

Después de un inicio que rebajó el optimismo con un empate ante la asequible Cabo Verde, España demostró después madurez competitiva y construyó su incontestable triunfo desde la fortaleza defensiva -solo encajaron un gol durante los ocho encuentros del torneo-.

El equipo de De la Fuente supo sufrir cuando tocó, sin renunciar a un fútbol brillante por momentos. Esta selección eliminó a la gran candidata Portugal, a la gran favorita Francia y su temible ataque, y a la vigente campeona, Argentina, en la final. Todas ellas cayeron ante una selección española fiel a su identidad, amiga del balón, con un centro del campo dominador y la aportación de un equipo unido, en el que todos se han sentido importantes.

El MetLife Stadium de Nueva Jersey vio levantar a España su segunda Copa del Mundo sin renunciar a su ADN, en una transformación en menos de cuatro años, para olvidar con el tanto del héroe Ferran Torres la tristeza y la impotencia de aquella tanda de penaltis en Catar. España fue mejor —remató a puerta en 12 ocasiones por ninguna de Argentina— para convertirse en la primera bicampeona del mundo del siglo XXI.

Con el pitido final, España cerró un círculo perfecto en un ciclo en el que han encadenado Liga de Naciones, Eurocopa y Mundial. La segunda estrella llega como consecuencia de la fe en un proyecto comandado por Luis de la Fuente que bebe de la frescura y el hambre de una generación con varios Mundiales por delante.

TEMAS
Noticias de España