La emergencia permanece en situación operativa 2
El incendio de Niebla (Huelva) supera las 25.000 hectáreas y confía en el cambio del viento para frenar su avance
El incendio de Niebla (Huelva) supera las 25.000 hectáreas y confía en el cambio del viento para frenar su avance
Zona afectada por el incendio en Huelva. Europa Press
Por LGI
11 de agosto de 2026

El incendio forestal declarado el pasado 6 de agosto en Niebla (Huelva) continúa activo y ya ha recorrido más de 25.000 hectáreas, en un escenario que las autoridades califican de extraordinariamente complejo. La emergencia permanece en situación operativa 2 y mantiene movilizados a cientos de profesionales, mientras los equipos de extinción aprovechan este martes un cambio en la dirección del viento para intentar contener los frentes más peligrosos.

El vicepresidente primero y consejero de la Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, ha explicado desde el Puesto de Mando Avanzado que el viento comenzará a soplar del este a partir de las once de la mañana. El cambio meteorológico supone, según los responsables del operativo, una «ventana de oportunidad» para frenar la evolución del fuego, especialmente en el sector de La Pata del Caballo y en la línea limítrofe con la provincia de Sevilla.

Pero la situación dista mucho de estar controlada. La evolución dependerá de las condiciones meteorológicas y de un incendio que presenta un comportamiento especialmente agresivo, con fenómenos convectivos y reproducciones secundarias que dificultan enormemente las labores de extinción.

Una noche decisiva para contener el frente oeste

La evolución durante la noche ha permitido obtener uno de los principales avances desde el inicio del siniestro. Los equipos de extinción consiguieron consolidar y cerrar el frente oeste, que amenazaba con abrir una nueva vía de propagación hacia Valverde del Camino.

Para conseguirlo se realizaron quemas de ensanche apoyadas en caminos y cortafuegos, de sur a norte, hasta fijar una franja sin combustible activo.

El operativo centra ahora buena parte de sus esfuerzos en la franja norte, desde el noroeste hasta el noreste, con el objetivo de establecer líneas de control entre Marigenta y Berrocal mediante fuego técnico y maquinaria pesada.

El dispositivo dispone actualmente de 14 bulldozers, después de que se incorporaran nuevas unidades para sustituir a las que habían quedado fuera de servicio tras jornadas de utilización intensiva.

El cambio de viento previsto para este martes podría jugar a favor de los equipos de extinción. El viento del este debería contribuir a frenar la progresión hacia La Pata del Caballo y reducir la presión del fuego sobre El Madroño y la provincia de Sevilla.

Sin embargo, la Junta mantiene una advertencia tajante: no hay margen para la confianza excesiva.

Más de 600 profesionales frente a un incendio «fuera de capacidad de extinción»

El operativo suma actualmente 652 efectivos y 225 medios terrestres y aéreos. Entre ellos se encuentran once autobombas, 14 bulldozers, 18 grupos de bomberos forestales, 24 técnicos y equipos de apoyo, además de unidades de meteorología, transmisiones, asistencia sanitaria y mando.

A ellos se añaden 250 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y los efectivos de los distintos cuerpos de bomberos y servicios de emergencia.

La situación está provocando además un importante desgaste físico entre los profesionales. Sanz ha destacado el agotamiento acumulado por las altas temperaturas, el estrés térmico, el peso de los equipos de protección y la dificultad de una orografía que complica todavía más el trabajo sobre el terreno.

El propio consejero ha descrito el incendio como un siniestro «terrible y extremadamente complejo» y ha advertido de que se encuentra técnicamente «fuera de capacidad de extinción».

La magnitud del fuego explica una de las principales dificultades a las que se enfrentan los medios aéreos: la enorme potencia calorífica hace que, en determinadas zonas, el agua lanzada desde el aire pueda evaporarse antes de alcanzar las llamas. En tierra, por su parte, un ataque directo puede convertirse en un riesgo inasumible para los retenes.

La prioridad, por tanto, pasa por ganar terreno al incendio mediante líneas de control, maquinaria, fuego técnico y aprovechamiento de las condiciones meteorológicas, en lugar de intentar atacar frontalmente las llamas allí donde su intensidad lo impide.

681 personas permanecen desalojadas

Mientras los equipos trabajan sobre el terreno, la emergencia continúa teniendo consecuencias directas para la población.

Un total de 681 personas permanecen desalojadas preventivamente de diferentes núcleos de Niebla, Villarrasa, Berrocal, Zalamea la Real —incluidos Las Delgadas y Monte Sorromero— y El Madroño, con sus núcleos de El Álamo, Villagordo, Juan Antón y Juan Gallego.

De ellas, 61 personas continúan alojadas en los recursos habilitados en Valverde del Camino, Zalamea la Real y El Castillo de las Guardas.

Las autoridades han insistido en que las órdenes de evacuación y alejamiento no constituyen simples recomendaciones. El regreso a las viviendas permanece prohibido mientras continúe la situación de peligro.

También siguen cerradas al tráfico diez carreteras de las redes provincial y autonómica, entre ellas la HU-3106, A-493, HU-5104, HU-4103, HU-6104, SE-6402, SE-6400, HU-6106, SE-5400 y HU-6108.

La prioridad es garantizar corredores seguros para los vehículos de emergencia y mantener despejada la zona de exclusión.

Andalucía sostiene el operativo mientras pide una respuesta estatal a la altura de la emergencia

La dimensión del incendio ha obligado a coordinar a un amplio abanico de administraciones. En el dispositivo participan técnicos de Extinción y Agentes de Medio Ambiente del Plan Infoca, la UME, bomberos de Huelva y Sevilla, personal de la Diputación, Guardia Civil, Policía Adscrita, policías locales, Protección Civil, 061.

Sanz ha destacado la coordinación existente entre todas estas instituciones y ha agradecido expresamente la colaboración del Gobierno de Sánchez.

Pero precisamente la magnitud del incendio vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente en la gestión de las grandes emergencias: la capacidad del Estado para anticiparse, reforzar los medios y responder con rapidez cuando las comunidades autónomas reclaman recursos adicionales.

En este caso, el Gobierno de Sánchez ha atendido finalmente la petición de refuerzos formulada desde la dirección de la emergencia, con la incorporación de nuevos efectivos de la UME, maquinaria pesada y brigadas forestales.

La cuestión es que, ante un incendio que ya supera las 25.000 hectáreas, que mantiene a cientos de personas evacuadas y que continúa clasificado fuera de capacidad de extinción, la coordinación institucional no debería presentarse como un logro político, sino como una obligación elemental de todas las administraciones públicas.

El Gobierno de Pedro Sánchez tiene, por tanto, ante sí la responsabilidad de garantizar que los recursos estatales lleguen con la máxima rapidez y que Andalucía disponga de todos los medios que necesite mientras dure la emergencia. En un incendio de estas dimensiones, cualquier retraso, falta de previsión o insuficiencia de medios puede tener consecuencias graves.

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