
El juez Leopoldo Puente, encargado del conocido como caso Koldo, ha entregado a las partes implicadas en la causa más de 20.000 grabaciones extraídas de los teléfonos del exasesor ministerial Koldo García, interceptadas durante el registro de su domicilio por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Aunque estos audios forman parte de la investigación, la Benemérita ha descartado que tuvieran relevancia directa para el caso, ya que no fueron incluidas en el informe de junio en el que se atribuía a Santos Cerdán capacidad decisoria y de gestión en pagos a constructoras, hechos que motivaron su ingreso en prisión.
Según ha desvelado Vozpopuli, entre las grabaciones se puede escuchar a Koldo García gestionando negocios tras dejar su cargo en el ministerio, además de mostrar su malestar con terceros cuando las situaciones no evolucionaban como esperaba. En uno de los audios, de apenas 30 segundos, se le oye reprender a una mujer, exigiéndole que pague a una persona que, al parecer, busca entrar en la Guardia Civil y a quien se le había proporcionado munición. «No sé cuál es su nombre, está trabajando en la obra», le dice.
En otra conversación, Koldo reclamó una prerreserva de 10.000 euros para billetes de Business, argumentando la importancia del viaje para asuntos empresariales, aunque reprocha que la interlocutora actúe «a su bola». Asimismo, se recoge un audio fechado el 26 de octubre de 2022 en el que un interlocutor agradece a García la intermediación realizada con un país latinoamericano. «Ya se ha producido la conversación entre el contacto y el embajador de Cuba, así que muchas gracias, así da gusto trabajar contigo, macho», comenta.
Sin embargo, en diciembre de 2022 se escucha a una tercera persona, cuya relación con Koldo había empeorado notablemente, reprochándole el distanciamiento con tono irónico, alegando que la falta de beneficios económicos era la causa del enfriamiento. «Como ya no me quieres… me has dejado plantado… no te genero ingresos… me tienes abandonado», lamenta en el audio, añadiendo que Koldo ahora tenía «otros amiguitos que te dan más calor».