
Adif mantiene actualmente más de un millar de limitaciones temporales de velocidad repartidas por la red ferroviaria española, una situación que refleja el estado de numerosas infraestructuras y las obras que se ejecutan mientras las líneas siguen abiertas al tráfico. Según un listado actualizado correspondiente a la semana del 9 de marzo al que ha tenido acceso El País, existen 1.077 puntos en los que los trenes deben reducir su velocidad por motivos de seguridad.
Estas restricciones se aplican cuando se detectan problemas en la vía o cuando se desarrollan trabajos de mantenimiento y mejora que obligan a extremar las precauciones. El objetivo es evitar riesgos en la circulación ferroviaria, aunque la consecuencia habitual es que los trenes circulen más lentamente y, en muchos casos, acumulen retrasos respecto al horario previsto.
La mayoría de estas incidencias se concentran en la red convencional de ancho ibérico. De hecho, prácticamente todas las limitaciones detectadas pertenecen a ese sistema de vías, lo que llevó a los responsables de la empresa pública a sospechar que se estaban difundiendo documentos internos. Adif envía semanalmente a las compañías ferroviarias un informe en formato PDF con las restricciones vigentes para que los maquinistas puedan adaptar la conducción. Las limitaciones de la red de alta velocidad, por su parte, se distribuyen mediante otro archivo con actualizaciones más frecuentes.
Una plataforma ciudadana catalana, Dignitat a les Vies, publicó recientemente un mapa en internet que señalaba los puntos con restricciones de velocidad en la red convencional. La página, titulada LTV – Limitacions Temporals de Velocitat en la red ferroviaria española, recopilaba varios de esos documentos y representaba gráficamente las incidencias. Sin embargo, el portal ha sido retirado tras un requerimiento del área de ciberseguridad de Adif, que consideró que se estaba difundiendo información sensible.
El colectivo que impulsó la web lamentó el cierre y lo calificó como un golpe a la transparencia. Desde su punto de vista, hacer pública esta información permitiría a los viajeros conocer de antemano posibles retrasos derivados de las restricciones en las vías. Fuentes cercanas al Ministerio de Transportes reconocen, no obstante, que el mapa difundido por la plataforma reflejaba con bastante precisión los datos que se manejan en los centros de control ferroviario y que se comunican a los maquinistas.
De las 1.077 incidencias registradas, cerca de la mitad están consideradas especialmente graves, ya que obligan a reducir la velocidad por debajo de los 30 kilómetros por hora. Estas limitaciones se distribuyen en 106 líneas de la red convencional y afectan aproximadamente a 1.500 kilómetros de vías dentro de un sistema ferroviario de más de 11.000 kilómetros.
Las causas principales de estas restricciones están relacionadas con el deterioro o las deficiencias detectadas en la propia vía. En concreto, 337 casos se deben a problemas en el trazado ferroviario y otros 102 a fallos en aparatos de vía. También existen limitaciones destinadas a proteger obras en marcha, además de zonas sensibles como túneles, trincheras o terraplenes que se encuentran pendientes de reforma o en proceso de rehabilitación.