El Ministerio de Sanidad mantiene almacenadas 37.420.350 mascarillas adquiridas durante la pandemia de COVID-19, todas ellas con la fecha inicial de expiración ya superada, según una resolución del Portal de Transparencia.
Según publica The Objective, el departamento que dirige Mónica García explica que conserva este material porque «cabe la posibilidad técnica de extender su vida útil eficaz y dicha caducidad», mientras que el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) cifra en 2.012 metros cúbicos el espacio que ocupan las existencias.
La información facilitada por Sanidad señala además que el valor económico de las mascarillas almacenadas asciende a 21.724,98 euros, aunque el Ministerio no dispone del dato correspondiente a su peso en toneladas métricas.
En cuanto a la eventual destrucción del material que ya ha superado su fecha de caducidad, Sanidad asegura que no ha supuesto un coste adicional para la Administración, dado que los gastos derivados de su eliminación están incluidos en el contrato de almacenamiento.
El Ministerio sostiene que la retirada y destrucción de estos productos forma parte de las prestaciones contempladas en dicho contrato y, por tanto, no ha requerido un desembolso específico adicional.
Respecto a otros productos sanitarios adquiridos durante la crisis, como guantes y gel hidroalcohólico, Sanidad indica que ya no conserva unidades compradas durante la pandemia. Según la respuesta oficial, estos suministros han sido utilizados, distribuidos o eliminados.
La cantidad actual de mascarillas supone una reducción considerable respecto al volumen almacenado anteriormente. Hace poco más de un año, Sanidad tenía 112.347.110 unidades adquiridas durante la emergencia sanitaria, de las que 97.958.110 habían superado su fecha de vencimiento.
Desde entonces, las existencias se han reducido en 74.926.760 mascarillas, un descenso del 66,69 por ciento. En aquel momento permanecían almacenadas 18.442.990 unidades FFP2, 1.639.520 FFP3 y 92.264.600 quirúrgicas.
El valor económico atribuido entonces a ese material ascendía a 105,3 millones de euros, frente a los 21.724,98 euros que Sanidad atribuye ahora al stock restante.