
El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, dirigido por la socialista Isabel Rodríguez, ha destinado fondos públicos a cursos de mindfulness y «técnicas de control del estrés» para sus funcionarios, según reveló Okdiario. Todo ello, mientras millones de españoles se enfrentan a la peor crisis de vivienda en décadas, con los precios de los alquileres disparados y sin que las medidas del Gobierno logren abaratar el acceso a un hogar.
A comienzos del verano, el departamento adjudicó un contrato de 1.335 euros para impartir formación sobre control del estrés a su plantilla. Apenas días después, se sumó otro contrato de idéntico importe para talleres de mindfulness, bajo el título de «bienestar, satisfacción y motivación en el ámbito laboral». Ambos encargos fueron adjudicados a la misma empresa, Genius Training SL, especializada en formación corporativa y que presume de ofrecer «técnicas sofrológicas» y programas de «inteligencia emocional».
Los funcionarios del Ministerio participarán así en actividades de gestión emocional y motivación, mientras los ciudadanos sufren el encarecimiento imparable del alquiler. Según los últimos datos de Pisos.com, en julio de 2025 el precio medio alcanzó los 13,54 euros por metro cuadrado, con una subida del 14,65% en un año. En Barcelona, la ciudad más cara, el metro cuadrado se pagó a 29,45 euros, un récord histórico.
La regulación aprobada por el Ejecutivo, que permite declarar «zonas tensionadas» para controlar los precios, ha demostrado ser un fracaso rotundo: lejos de abaratar los alquileres, ha incentivado que muchos propietarios trasladen sus viviendas al mercado turístico o temporal, reduciendo aún más la oferta para quienes buscan residencia habitual.
El problema es aún más dramático si se observa el dato aportado por el Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la UAB: el 40% de los inquilinos en España dedica ya más del 30% de sus ingresos al pago del alquiler, lo que se considera una situación de sobrecarga financiera.
Mientras los ciudadanos no llegan a fin de mes, el Ministerio prefiere gastar el dinero de todos en talleres de respiración y relajación para burócratas.