
El presidente de la Generalidad, el socialista Salvador Illa, dio ayer la bienvenida al Papa León XIV a través de una misiva con la que saludó su llegada desde Madrid para continuar con la visita a España que finalizará el viernes en las Islas Canarias, y en la que se refería a su comunidad como «una nación».
En la carta, también ensalzó el socialista la identidad propia del territorio milenario que preside y, después, celebró «la sensibilidad del Papa hacia Cataluña y el idioma catalán». En concreto, Illa dijo que «no había hecho falta insistir mucho, ya que desde el primer momento, vi la sensibilidad del Vaticano y de León XIV hacia el catalán».
Sin embargo, el Pontífice contradijo a Illa y se refirió a Cataluña como «una región», como un hogar amplio, al tiempo que instó a los catalanes a ser «constructores de unidad» y les conminó a «dar continuidad al ánimo acogedor que a lo largo de la Historia ha llevado a barceloneses y catalanes a compartir ciudadanía humana y cristiana con innumerables gentes». Un mensaje totalmente opuesto al de Illa y al separatismo catalán.
Por otra parte, el Papa León XIV se ha reunido este miércoles con 80 internos procedentes de tres prisiones catalanas en el Centro Penitenciario Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), a los que les ha trasladado que «el pasado no condena el futuro, sino que nos ofrece la posibilidad de cambiar nuestras decisiones».
Robert Prevost, el primer Papa en visitar una cárcel en España, les ha entregado como obsequio una iconografía religiosa como testimonio de su visita y ha asegurado que «el Señor nos permite a todos empezar siempre de nuevo«, pues ser cristiano no consiste en no equivocarse, sino en la capacidad de enmendarse y de reconciliarse.
León XIV ha pedido a los presos que «cuando os venga la tentación de sentiros menos o penséis que no vale la pena seguir adelante, alzad vuestra mirada hacia Aquel que, a través de la presencia de tantas personas, nunca deja de mostraros su amor y cercanía». Y añadió que «aunque el agobio y la tristeza marquen algunos momentos de vuestro camino, recordad que los errores de la vida no determinan la identidad de una persona».