
El grupo petrolero Hafesa, propiedad del empresario Alejandro Hamlyn, huido de la Justicia, financió entre 2020 y 2024 al equipo ciclista de la Fundación Euskadi, una institución con vínculos históricos con el PNV. Según publica The Objective, el patrocinio coincidió en su etapa final con la decisión de la Diputación de Vizcaya de conceder a cuatro sociedades del conglomerado aplazamientos tributarios por 225 millones de euros, correspondientes al IVA y al impuesto sobre hidrocarburos.
La relación entre el empresario y dirigentes nacionalistas también incluyó un encuentro en Bilbao con Andoni Ortuzar, entonces presidente del PNV, a comienzos de 2023. La reunión, revelada por el mismo periódico, precedió en varios meses al inicio de las facilidades fiscales. Estas beneficiaron a Hamlyn Participaciones, Hafesa Distribución Oil Siglo XXI, Hafesa Suministro de Hidrocarburos y DBA Bilbao Port, todas ellas con Hamlyn como administrador único. Fuentes del sector cuestionaron los aplazamientos por considerar que alteraban la competencia y favorecían a un grupo cuya principal operadora estaba siendo investigada por un presunto fraude de IVA.
DBA Bilbao Port había ocupado previamente un lugar destacado entre los patrocinadores de la fundación: figuraba en su web inmediatamente después de Euskaltel y lucía su marca en el pecho de los corredores en 2021. Al año siguiente, ese espacio del maillot pasó a mostrar el nombre de Hafesa. Fuentes citadas por THE OBJECTIVE sostienen que las aportaciones del entramado empresarial alcanzaron 500.000 euros en uno de los ejercicios. El patrocinio arrancó después de la detención de Hamlyn en una operación contra el fraude en los hidrocarburos en abril de 2019 y se renovó en julio de 2021, un mes después de que la Audiencia Nacional procesara al empresario y a la principal compañía del grupo. Hafesa Energía terminó condenada a finales de 2025.
Las fuentes consultadas por el periódico sitúan a Enrique «Curro» Guzmán, familiar de Hamlyn y emparentado con la familia empresarial vasca Velasco, como intermediario entre la petrolera y la entidad deportiva. Guzmán presidió DBA Bilbao Port en 2020, cuando la compañía ya se había incorporado al patrocinio, y en 2024 formaba parte del patronato de la Fundación Euskadi. La institución no respondió a las preguntas que THE OBJECTIVE le trasladó sobre estos acuerdos.
Los lazos de la fundación con el nacionalismo vasco se remontan a su creación en 1993. Entre sus impulsores estuvieron José Alberto Pradera, dirigente del PNV y diputado general de Vizcaya entre 1987 y 1995, y Juan Carlos Urrutxurtu, militante del partido, periodista de Deia y posteriormente responsable de comunicación de la Diputación. Junto a ellos participó Miguel Madariaga, figura histórica del ciclismo vasco. Fue este último quien explicó en una entrevista de 2023 que sus contactos con Juan José Ibarretxe y José Antonio Ardanza facilitaron la llegada del respaldo de Euskaltel, una compañía promovida por el Gobierno Vasco y las cajas de ahorros vascas.
El apoyo de Euskaltel, iniciado en 1997, permitió estabilizar las cuentas del proyecto deportivo. La operadora volvió a comprometerse como patrocinador principal para el periodo 2020-2023, aunque el entonces mánager general, Jesús Ezkurdia, precisó que su aportación no cubría la mitad del presupuesto, situado en torno a cuatro millones de euros en 2021. La fundación también ha contado con respaldo público: el Gobierno Vasco presupuestó 500.000 euros para la entidad en 2025. Dos años antes, su equipo femenino, Laboral Kutxa-Fundación Euskadi, había recibido uno de los premios Sabino Arana.