«Trump insulta al Tribunal Supremo y busca cómo eludir la sentencia utilizando poderes ejecutivos. Tranquilo Sánchez, no estas sólo (sic)». Este ha sido el mensaje del eurodiputado del PP Javier Zarzalejos, número seis en las listas en las últimas elecciones, en la red LinkedIn, en lo que constituye un nuevo ataque al presidente de Estados Unidos.
Este no es el primer ataque de Zarzalejos a Trump. Ya afirmó que era «un presidente que se jacta de no haber entrado en guerras». «Menos mal que no estaba en la Casa Blanca cuando Hitler arrasada Europa». En la misma línea, el eurodiputado y vicepresidente tercero del Parlamento Europeo, Esteban González Pons, le llamó «macho alfa de una manada de gorilas» y «ogro naranja«. «Su poder se fundamenta en el caos circundante», subrayó.
La diputada del PP Cayetana Álvarez de Toledo se sumó a los insultos de su partido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y le equiparó con Pedro Sánchez —tal y como ha hecho ahora Zarzalejos—. «Se lo pregunté a mi amigo Bolaños (…). A ustedes exactamente qué no les gusta de Trump. ¿Su afición a la mentira? Los cambios de opinión de Sánchez son la versión europea, ibérica, de los hechos alternativos de Trump (…). ¿Y qué decir de las embestidas de Trump contra los contrapesos democráticos? Tampoco podrán escandalizar a Sánchez. Hace exactamente lo mismo, criminalizar a los adversarios, censurar a los medios críticos, pseudomedios, máquina del fango (…). Donde el paralelismo ya es total (…) es en la relación de estos dos personajes con quienes atentaron contra el orden constitucional», manifestó en abril del año pasado.
Además, la portavoz del PP en el Congreso, Esther Muñoz, equiparó a Trump con Maduro y Sánchez. «Ya habla (Sánchez) como un Maduro o un Trump cualquiera», declaró. Y el PP afirmó en X que el «sanchismo» era «el trumpismo por la vía rápida» y que «el trumpismo no queda lejos del sanchismo». El expresidente del Gobierno José María Aznar tampoco ahorró ataques a Trump. Así, apoyó un «juicio político» contra él por «instigar» —dijo— un «intento de golpe de Estado». También señaló en un foro en el ateneo de Madrid que «encabeza una corriente populista» y que «ha rentabilizado el miedo».