El Partido Popular volvió a ceder ante el consenso izquierdista. En el pleno del Congreso, los populares se sumaron al PSOE, Sumar y al resto de partidos para votar en contra de la moción de VOX que reclamaba la expulsión de todos los inmigrantes ilegales y la deportación automática de aquellos —legales o no— que delincan o pretendan imponer el islamismo radical. Una medida que el propio Alberto Núñez Feijóo había respaldado públicamente semanas atrás en la llamada «declaración de Murcia».
La iniciativa llegaba en un contexto de creciente inseguridad, especialmente para las mujeres. VOX denunció el incremento alarmante de los delitos sexuales: las violaciones en grupo han aumentado un 64% en cinco años, y las agresiones sexuales con penetración se han disparado un 277% desde 2017.
El partido subrayó además los datos del Ministerio del Interior, que demuestran la relación entre criminalidad y descontrol migratorio: el 46,1% de los detenidos por delitos sexuales entre 18 y 30 años son extranjeros, pese a que el Gobierno apenas expulsa «menos del 6%» de los inmigrantes ilegales que llegan a España. A ello se suma que el 40,7% de los presuntos autores de asesinatos de mujeres registrados en 2025 son extranjeros.
Para VOX, estas cifras revelan una «invasión migratoria en toda regla» y una «dejación de funciones» del Ejecutivo. Por ello, la formación propuso una batería de medidas para proteger a las mujeres y garantizar la seguridad en España:
VOX exigió repatriar a todos los inmigrantes ilegales, deportar a cualquier inmigrante legal o ilegal que cometa delitos, ejecutar de forma inmediata todas las órdenes de expulsión, suspender la cooperación con países que no colaboren en el control migratorio, suprimir el Ministerio de Igualdad y auditar sus gastos desde 2005, reforzar a jueces y fuerzas de seguridad y perseguir sin contemplaciones prácticas importadas por la inmigración ilegal como la mutilación genital femenina, los matrimonios forzosos o la imposición del burka y el niqab.
Pese a su contundencia, todos los partidos, incluido el PP, rechazaron la moción.