
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, se reunió ayer martes durante más de tres horas con representantes de la principal asociación de afectados por el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), en un encuentro celebrado a puerta cerrada en Madrid que se produce meses después del siniestro.
En la cita participaron el propio responsable de la empresa pública y un miembro de su equipo, mientras que por parte de las víctimas acudió el presidente del colectivo, Mario Samper. El encuentro llega tras las críticas previas de la asociación, que había denunciado públicamente la falta de contacto institucional con los damnificados desde que ocurrió la tragedia.
Durante la reunión, Marco de la Peña descartó abandonar su cargo y defendió la seguridad del sistema ferroviario español, aunque reconoció una carencia relevante: la ausencia de tecnología capaz de detectar fracturas en los raíles. Precisamente, una posible rotura de la vía —que podría estar relacionada con un fallo en una soldadura— figura entre las principales líneas de investigación abiertas por la Guardia Civil, aunque no es la única hipótesis que se maneja.
El accidente tuvo lugar el 18 de enero, poco antes de las ocho de la tarde, cuando un tren de la compañía privada Iryo descarriló en las proximidades de Adamuz. Minutos después, un convoy Alvia de Renfe colisionó con él, provocando una de las mayores tragedias ferroviarias recientes, con 46 víctimas mortales.
Las víctimas, asesoradas por el despacho Administrativando Abogados —especializado en derecho administrativo—, recordaron durante la reunión otros precedentes graves, como el descarrilamiento ocurrido en 2013 en Angrois (Santiago de Compostela). Este mismo bufete ya representó a los afectados de aquel siniestro y actualmente impulsa acciones legales ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.
En paralelo, la investigación judicial sigue su curso. La causa está en manos de la jueza Cristina Pastor, titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Montoro, que trata de esclarecer las circunstancias exactas que desembocaron en el choque entre ambos trenes.
Desde Adif, una vez finalizado el encuentro, evitaron hacer valoraciones de fondo y se limitaron a calificar la reunión como «cordial». Entretanto, las víctimas continúan reclamando explicaciones y responsabilidades en torno a un accidente cuyas causas aún no han sido plenamente determinadas.