El balance provisional asciende 68 fallecidos
El presidente de Renfe no tenía experiencia profesional previa en el sector ferroviario y fue elegido por Óscar Puente en 2025 por amistad
El presidente de Renfe no tenía experiencia profesional previa en el sector ferroviario y fue elegido por Óscar Puente en 2025 por amistad
Álvaro Fernández Heredia y Óscar Puente. Redes sociales
Por Unai Cano
28 de octubre de 2026

El actual presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, no contaba con experiencia profesional previa en el sector ferroviario cuando fue nombrado en enero de 2025 a propuesta del ministro de Transportes, Óscar Puente.

Su trayectoria se centraba en la movilidad urbana por autobús y la planificación del transporte: dirigió la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) entre 2015 y 2019 y, posteriormente, Autobuses Urbanos de Valladolid (AUVASA) de 2019 a 2023, etapa en la que coincidió con Puente como alcalde de la ciudad. Más tarde ocupó la Secretaría General de Movilidad Sostenible en el Ministerio de Transportes antes de asumir la presidencia de Renfe el 14 de enero de 2025, en sustitución de Raül Blanco.

Fuentes oficiales y medios destacaron entonces su perfil como experto en gestión de viajeros y movilidad sostenible, aunque Wikipedia y diversas informaciones periodísticas subrayan que «nunca trabajó profesionalmente en el ámbito ferroviario». Medios como El Español, Vozpópuli o La Vanguardia lo han descrito como hombre de confianza, afín o amigo de Puente, con quien comparte trayectoria en Valladolid y afinidad política y en redes sociales.

Este perfil de nombramiento ha vuelto a ponerse en el foco tras dos graves accidentes ferroviarios en la misma línea de alta velocidad Madrid-Andalucía en menos de un año. El primero tuvo lugar el 18 de enero de 2026 en Adamuz (Córdoba), cuando un tren de Iryo descarriló y colisionó con un Alvia de Renfe, provocando 46 muertos y más de 150 heridos. La investigación técnica señaló problemas en la vía (rotura de soldadura entre carriles de distinta antigüedad) y descartó anomalías en los trenes implicados.

El segundo se ha producido este miércoles 28 de octubre de 2026 en las inmediaciones de Urda (Toledo). Un AVE de Renfe (con unos 397 pasajeros) alcanzó por detrás a un tren de Iryo (unos 147 viajeros más un bebé) que estaba detenido en la vía tras un fallo en la señalización.

Según el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el balance provisional asciende 68 fallecidos (con cifras de 24 en el AVE y el resto en el Iryo en los últimos recuentos) y decenas de heridos, varios de ellos graves. Las primeras hipótesis apuntan a un fallo del sistema de seguridad (LZB) y a una posible orden errónea desde el centro de control de Adif que permitió reanudar la marcha del AVE. El Gobierno ha decretado tres días de luto oficial y Pedro Sánchez ha señalado que «no es asumible para España sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año».

Ambos siniestros, con un balance conjunto que supera el centenar de víctimas mortales, han reabierto el debate sobre la gestión de Renfe, la inversión en infraestructura y los nombramientos al frente de la operadora pública. Mientras las investigaciones oficiales siguen su curso, la falta de experiencia ferroviaria específica del presidente y su cercanía con el ministro responsable de Transportes forman parte de las críticas que circulan en medios y redes en medio de la crisis.

Noticias de España