
El presidente del PP en Cataluña, Alejandro Fernández, ha defendido una relación «de igual a igual» con Junts, el partido del prófugo Carles Puigdemont. «Pues una relación de igual a igual, como con cualquier otro partido», ha señalado en una entrevista en El Debate.
Ante el revuelo generado, ha pedido actualizar la respuesta, señalando que el «acuerdo no es sometimiento». «El pacto, cuando se hace de igual a igual, con respeto a tu interlocutor, es positivo para una sociedad».
No es la primera vez que un dirigente del PP hace unas declaraciones de este estilo. Días después de las elecciones del 23 de julio, el hoy presidente del Senado, Pedro Rollán, no descartó hablar con el partido secesionista «dentro de la Constitución». «El PP se abre ahora a hablar con Junts ‘dentro de la Constitución'», tituló La Vanguardia. Feijoo llegó a calificar a Junts de «centroderecha»: «Desde el punto de vista económico es un partido de centroderecha, o al menos lo era (…). Yo no soy un rival político e ideológico de Junts».
González Pons, por su parte, afirmó en una entrevista en Onda Cero que Junts era «un grupo parlamentario que, al igual que ERC, más allá de las acciones que cuatro personas, cinco, diez, llevaran a cabo, representa a un partido cuya tradición y legalidad no está en duda».