
El PSOE mantendrá como diputada a Ana María González, alcaldesa de Llaurí (Valencia), que sustituirá a José Luis Ábalos en el Congreso tras la entrega de su acta el pasado miércoles, pese a que la nueva parlamentaria fue condenada en 2021 por conducir bajo los efectos del alcohol. Según publica The Objective, el partido no tiene intención de impedir la recogida del escaño y descartan «correr la lista» al siguiente nombre de la candidatura valenciana.
«No correremos la lista», avanzan las fuentes, que minimizan la polémica al considerar que se trata de un hecho ocurrido «hace cuatro años» y cuyo impacto mediático sería mayor si el partido optara por dar marcha atrás. Desde Ferraz explican que González «pagó la multa y cumplió con la sanción», que ascendió a 960 euros y ocho meses de retirada del carnet, por lo que «cumple con los requisitos para recoger el acta» y no será necesario elevar el asunto a la Comisión de Ética y Garantías.
La líder del PSPV, Diana Morant, dio por zanjado el debate y defendió que «la siguiente persona de la lista es la que en este caso está llamada a coger esa acta» y que la alcaldesa de Llaurí «cumple todos los requisitos para ser diputada en el Congreso de los Diputados». Morant expresó además su «alegría y satisfacción» porque el PSOE recupere un voto clave en la Cámara Baja.
El entorno del exministro sostiene que el motivo fue eminentemente económico. Ábalos, suspendido de empleo y sueldo y expulsado del partido el 16 de junio de 2025 tras el informe de la UCO sobre presuntos amaños de obra pública, habría optado por entregar el acta para poder solicitar la jubilación y acceder a su pensión. En un mensaje en la red social X, justificó su paso atrás como la única vía para «mantener los compromisos con mi familia y afrontar mi defensa».
El Ejecutivo da por hecho un «negro horizonte judicial» para Ábalos, mientras el gran beneficiario político sería Santos Cerdán, que ya entregó su acta y afrontará el proceso en la Audiencia Nacional dentro de varios años.