El exministro de Transportes y exdirigente socialista José Luis Ábalos, encarcelado por su presunta implicación en el caso Koldo, ha anunciado su retirada de la política activa para poder acceder a la pensión máxima del sistema, una retribución que ronda los 47.000 euros brutos anuales, según han confirmado fuentes conocedoras de la decisión de The Objective.
Ábalos, de 66 años y con más de 40 años cotizados, ha renunciado a su acta de diputado por Valencia —un paso imprescindible para solicitar la jubilación— después de haber permanecido sin percibir su salario parlamentario desde su ingreso en prisión. Hasta entonces, cobraba más de 5.000 euros mensuales como miembro del Congreso, una retribución suspendida tras su situación judicial.
Con la jubilación, el exministro podrá optar a la pensión máxima, fijada actualmente en 47.034,40 euros brutos al año, repartidos en catorce pagas de 3.359,60 euros. Una cifra que contrasta con la situación de miles de pensionistas españoles y que vuelve a poner el foco sobre los privilegios del sistema político, incluso para cargos investigados por corrupción.
El propio Ábalos ha justificado públicamente su decisión en redes sociales, asegurando que se encontraba «privado de todo ingreso y de protección social» y que no le quedaba otra alternativa para mantener a su familia y afrontar su defensa judicial que retirarse y jubilarse. «¡Objetivo conseguido!», escribió en un mensaje que ha provocado una oleada de críticas.
La renuncia al escaño tiene además consecuencias directas en la aritmética parlamentaria. Tras su expulsión del PSOE en 2024, Ábalos ocupaba un escaño en el Grupo Mixto. Con su salida, el acta vuelve al PSOE, reforzando al bloque que sostiene al Gobierno.
La nueva diputada es Ana María González Herdaro, alcaldesa de Llaurí (Valencia), condenada en 2021 por conducir ebria, un relevo que también ha generado polémica. Con este movimiento, el bloque gubernamental pasa a contar con 172 escaños, frente a los 171 de la oposición.