
La hermana de Santos Cerdán, Belén Cerdán, continuará ejerciendo como primera teniente de alcalde en el Ayuntamiento de Milagro, siempre que así lo decida. El alcalde de la localidad, José Ignacio Pardo Blanco, ha evitado responder a las demandas de la oposición de UPN, que le exigen un documento que aclare el estatus actual de Cerdán dentro del grupo municipal. A pesar de la presión política y de que los estatutos del PSOE establecen que la pérdida de militancia conlleva la obligación de renunciar al acta de concejal, el alcalde ha optado por mantenerla en el equipo de gobierno.
Cerdán ha manifestado en privado que no considera necesario dimitir, ya que, en sus palabras, «no he hecho nada mal para tener que dimitir». Esta postura ha generado un nuevo foco de tensión política, dado que el consistorio está actualmente equilibrado: cinco concejales del PSOE frente a cinco de UPN. La continuidad de Cerdán resulta clave para mantener la mayoría en el gobierno municipal.
Desde que se desató el escándalo que involucra a su hermano, Belén Cerdán no ha acudido al ayuntamiento. Su última aparición en dependencias municipales fue el 30 de junio. Se encuentra recluida en su domicilio, próximo a la Casa de la Cultura, y evita la exposición pública. Según informaciones publicadas previamente, percibió 22.000 euros en seis meses por trabajos administrativos para Servinabar, la principal empresa vinculada a la trama por la que su hermano está siendo investigado.
Además, como miembro del equipo de gobierno, Cerdán sigue percibiendo retribuciones por asistir a plenos y comisiones municipales. En el pasado también presidió la Mancomunidad de la Ribera Alta, cargo por el que llegó a cobrar hasta 13.000 euros brutos anuales.