El verano político de 2025 quedará marcado por una plaga de currículos inflados que ha salpicado a todos los partidos. Lo que comenzó con la dimisión de Noelia Núñez, exdiputada del PP, por presumir de una formación que no había terminado, ha acabado agitando también las aguas en Ferraz, donde varios cargos de la nueva dirección socialista han tenido que corregir a marchas forzadas su historial académico.
Una de las afectadas ha sido Anabel Mateos, flamante número dos de Organización del PSOE. Tras ser nombrada el pasado 4 de julio como secretaria adjunta a Organización y Coordinación Territorial —dentro de la remodelación impulsada por Pedro Sánchez tras la caída de Santos Cerdán por el caso Koldo—, Mateos modificó su perfil en LinkedIn para aclarar que no ha finalizado uno de los másteres que figuraban entre sus estudios.
La corrección no fue menor. Hasta principios de julio, en su biografía profesional aparecía que había cursado un máster interuniversitario en Derecho y Administración Local por la Universidad de Burgos, sin ninguna aclaración. Tras el estallido del caso Núñez, Mateos añadió una nota: «A falta del TFM. Investigación TFM en curso». En otras palabras, el máster no está finalizado.
Consultada por El Mundo, desde el entorno de la socialista confirman que tiene todos los créditos aprobados excepto el Trabajo de Fin de Máster, y que por eso no incluyó una fecha de finalización. Asegura que LinkedIn no permite señalar estudios en curso, pero lo cierto es que durante años el máster figuró en su perfil sin ninguna advertencia, dando a entender que estaba terminado. «Como se estaba liando con los currículos preferí aclarar y poner en notas aclaratorias que me faltaba el TFM», declaró.
No fue la única corrección que hizo. También introdujo una nota en su experiencia laboral en la agencia Tinkle, donde hizo prácticas en 2022. Ahora se especifica que eran «prácticas Máster UOC», una aclaración que no figuraba antes y que surge en pleno terremoto por la manipulación de historiales. Según figura en su trayectoria, en esa época era también concejala en Roquetas de Mar, diputada provincial y consultora independiente.
Mateos asegura que sí posee el grado en Administración de Empresas por la Universidad de Almería, aunque tampoco ha especificado en su perfil cuándo lo inició ni lo concluyó. Ha acreditado que terminó la carrera en 2015, a los 32 años. No obstante, ya en 2006 —nueve años antes de finalizarla— figuraba como responsable de la Oficina de Atención al Estudiante de esa misma universidad. Su Trabajo de Fin de Grado se tituló «El impacto de la crisis en los presupuestos del Instituto Andaluz de la Juventud. Periodo 2006-2013», una institución que ella misma dirigió en Almería entre 2007 y 2012.
En paralelo, otra dirigente del núcleo duro del PSOE, Pilar Bernabé, también tuvo que corregir su currículo recientemente. Aseguraba ser licenciada en Filología Hispánica, pero en realidad solo había iniciado esos estudios. La doble vara de medir se hace evidente: mientras Núñez fue fulminada por falsear un título, desde Ferraz se opta por el silencio, las correcciones discretas y las notas aclaratorias.
En medio de una crisis de credibilidad y con una dirección recién renovada, el PSOE enfrenta otro escándalo más por la falta de rigor académico en sus filas. Una señal más de que el problema no es solo de siglas, sino de cultura política.