El sindicato Solidaridad y VOX han celebrado este viernes, con motivo del Día Internacional del Trabajo, un acto reivindicativo en la Plaza de Palau (Ciutat Vella) de Barcelona, donde han defendido la «prioridad nacional».
Un elemento distintivo de la jornada ha sido la notable presencia de jóvenes. Esta movilización generacional demuestra que la juventud «ya no confía en las fórmulas del bipartidismo ni en los sindicatos de clase tradicionales», a los que consideran ajenos a sus problemas reales. Los asistentes más jóvenes han liderado las consignas contra el empeoramiento de las condiciones de vida de las familias trabajadoras, denunciando que las políticas de las últimas legislaturas han hipotecado su futuro.
Durante las intervenciones, se ha criticado duramente la imposición de agendas globales y la política de «fronteras abiertas», señalando que estas dinámicas degradan los barrios y precarizan el empleo. El sindicato ha defendido un modelo basado en la prioridad nacional para devolver la esperanza a una generación que se siente abandonada por las instituciones.
El acto ha contado con la presencia de Gonzalo de Oro, presidente del grupo municipal en el Ayuntamiento de Barcelona, y Júlia Calvet, diputada en el Parlament de Cataluña y portavoz nacional de jóvenes.
La movilización se ha visto empañada por un incidente violento en un punto de la manifestación. Grupos de separatistas han procedido al lanzamiento de huevos contra los asistentes, alcanzando directamente a Nerea Andrés, portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Rubí. La jornada ha concluido con una llamada a que los intereses de los españoles vuelvan a ser la prioridad absoluta del Gobierno.