El Tribunal Supremo ha descartado que haya habido cualquier tipo de manipulación en las grabaciones realizadas por Koldo García, exasesor ministerial, que sirvieron como base para el informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y que contribuyeron a la imputación del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
Los magistrados de la Sala de lo Penal han rechazado el recurso presentado por Cerdán en el que insinuaba que las grabaciones podrían haber sido manipuladas, bien por el propio Koldo, bien por los agentes policiales que las incautaron. En el auto, el Supremo sostiene que no hay indicios de edición o alteración, ya que los audios mantienen una continuidad lógica, sin cortes detectables, y cada uno presenta una fecha y hora distintas en sus metadatos, lo que apunta a una grabación genuina.
Además, los jueces recalcan que todos los audios fueron hallados en dispositivos electrónicos propiedad del propio Koldo García y que él mismo aparece como interlocutor en todas las conversaciones. Esto refuerza, según la Sala, la verosimilitud de las grabaciones. Las mismas fueron descubiertas durante un registro autorizado judicialmente en su domicilio en febrero de 2024, como parte de la instrucción liderada inicialmente por el juez Ismael Moreno en la Audiencia Nacional.
Respecto a la declaración del exdirigente socialista, el Supremo señala que, cuando Cerdán compareció ante el magistrado instructor del caso, Leopoldo Puente, no negó la existencia de las conversaciones. Simplemente se desmarcó de ellas, alegando falta de recuerdo y señalando que podían estar incompletas o fuera de contexto. Esta actitud, según el tribunal, refuerza la autenticidad de los audios más que lo contrario.
La defensa de Cerdán también insinuó que Koldo podría haber actuado como confidente de la Guardia Civil y que las grabaciones fueron deliberadamente creadas para incriminarle. Sin embargo, los jueces descartan esta posibilidad. Argumentan que, si ese hubiera sido el propósito, lo lógico habría sido que las grabaciones se entregaran directamente a las autoridades, y no que permanecieran ocultas en los dispositivos personales del propio Koldo hasta ser halladas en un registro judicial.
Pese a todo, el Supremo ha autorizado la realización de una pericial técnica. Esta prueba, que se llevará a cabo con la intervención de dos expertos del Departamento de Ingeniería Digital del Servicio de Criminalística (SECRIM) de la Guardia Civil, consistirá en el volcado de los archivos hallados en tres teléfonos móviles y una grabadora intervenidos a Koldo García. El informe resultante deberá ser entregado lo antes posible.
Aun a la espera de este análisis técnico, la Sala sostiene que no hay rastro de que los audios fueran fabricados con intención de perjudicar al político socialista. También añade que su baja calidad es coherente con la hipótesis de que fueron captadas de manera oculta o improvisada, en línea con lo que sugiere el curso de la investigación.