El inmigrante marroquí detenido por la violación de una niña de 14 años en el barrio madrileño de Hortaleza no era un mena, como se creía en un primer momento. Un informe forense ha confirmado que Mohamed Rifai, que vivía en el centro de menores del distrito, tiene más de 23 años.
El análisis médico, que incluye radiografías de muñecas, estudios de dentición y pruebas en las clavículas, concluye que la edad biológica más probable del acusado es de 23,2 años, situando el tramo inferior de la horquilla en los 19 años. Con este dictamen, el Juzgado de Menores número 6 de Madrid se ha declarado incompetente y ha remitido la causa a un juzgado ordinario.
El Ministerio Fiscal ha ratificado que el detenido era mayor de edad cuando ocurrieron los hechos, el pasado 29 de agosto de 2025. De este modo, la instrucción del caso pasa a la jurisdicción de adultos, lo que eleva de forma considerable las consecuencias legales para el acusado.
Los agentes que practicaron la detención ya habían mostrado dudas sobre su supuesta condición de menor, alertando de la violencia con la que se resistió al arresto. Ahora, los informes médicos confirman esas sospechas.
El cambio de jurisdicción implica también un aumento de la posible condena. Si hubiera sido procesado como menor de edad, se enfrentaría a una medida de internamiento de hasta ocho años. Sin embargo, al confirmarse su mayoría de edad, el falso mena podría ser condenado a una pena de prisión de hasta 15 años por el delito de violación.