España acumula 296.815 hectáreas calcinadas por incendios forestales entre el 1 de enero y el 16 de septiembre de 2026, una superficie que representa por sí sola el 44,4% de todo el terreno quemado en la Unión Europea durante el mismo periodo.
Los datos proceden del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) de Copernicus, que cifra en 668.035 hectáreas la superficie arrasada por el fuego en el conjunto de los Veintisiete.
El dato sitúa nuevamente a España como el país que concentra una parte extraordinariamente elevada de los daños provocados por los incendios este año, pese a que no es el Estado miembro que mayor número de fuegos ha registrado.
Italia encabeza esa estadística con 605 incendios, frente a los 446 contabilizados en España y los 364 registrados en Francia. Esto significa que los incendios españoles han afectado, en términos generales, a extensiones mucho mayores de terreno.
Casi 300.000 hectáreas arrasadas
El ritmo de crecimiento de la superficie quemada se ha ralentizado durante septiembre. Desde el pasado 2 de septiembre se han añadido 973 hectáreas al balance anual y sólo 313 desde el día 9. Aun así, las cifras acumuladas durante el verano mantienen a España muy por encima de la mayoría de sus socios europeos.
A finales de agosto, Copernicus ya calculaba que 295.405 hectáreas habían ardido en España, entonces equivalentes al 46,7% de toda la superficie quemada en la UE. Una semana después, el balance había ascendido a 296.502 hectáreas y España seguía concentrando más del 45% del terreno quemado en territorio comunitario.
Julio dejó algunos de los incendios más graves
La oleada más destructiva de este año se concentró especialmente durante el mes de julio. El 5 de julio, España ya acumulaba 50.750 hectáreas quemadas, más del doble de la superficie registrada en la misma fecha del año anterior.
Uno de los episodios más graves fue el incendio de Los Gallardos, en Almería, que dejó 13 víctimas mortales y se convirtió en uno de los incendios más letales registrados en España. A finales de aquel mes, los grandes fuegos declarados en Madrid, Ávila y Toledo calcinaron en conjunto más de 77.000 hectáreas.
Durante septiembre todavía se han producido incendios relevantes en distintos puntos del país. El fuego declarado en Quiroga, Lugo, llegó a superar las 300 hectáreas, mientras que el de Tuéjar, en Valencia, se acercó a las 900 hectáreas afectadas.
Menos hectáreas que en 2025
Pese a que España concentra actualmente casi la mitad de la superficie quemada de toda la Unión Europea, el balance nacional continúa siendo inferior al del año pasado.
A comienzos de septiembre de 2025 se habían quemado ya 380.877 hectáreas, unas 85.000 más que en las mismas fechas de 2026. El año pasado terminó finalmente con 393.079 hectáreas arrasadas, el peor registro en España desde 1994.
La diferencia fundamental es que la gran oleada de 2025 se produjo durante agosto. En apenas dos semanas, entre el 5 y el 19 de aquel mes, la superficie quemada pasó de 45.221 a 367.520 hectáreas. En 2026, por el contrario, los episodios más destructivos se concentraron antes, fundamentalmente durante julio.
Con todo, el balance europeo deja un dato especialmente significativo: más de cuatro de cada diez hectáreas quemadas en toda la Unión Europea durante 2026 se encuentran en España, pese a que Italia ha sufrido un mayor número de incendios.