«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Alrededor del 76% de los de origen conocido provienen del país africano

España, en cifras récord de casos de sarampión en los últimos dos años a consecuencia de la llegada masiva de inmigrantes marroquíes

Víctima de sarampión. Redes sociales

España sufre un resurgir de la enfermedad viral del sarampión con cifras récord en los últimos dos años, impulsado en gran medida por la llegada de casos importados desde Marruecos. Los datos oficiales del Centro Nacional de Epidemiología y el Ministerio de Sanidad confirman un aumento drástico: de apenas 14 casos en 2023 se pasó a 229 en 2024 y a unos 400 confirmados en 2025. Ya en los dos primeros meses de 2026 se han registrado más de 100 casos, superando en algunos periodos iniciales los totales anuales de años anteriores. Este repunte ha llevado a la Organización Mundial de la Salud a declarar que España ha perdido su estatus de país libre de transmisión endémica del sarampión, tras más de una década sin circulación sostenida del virus.

El origen principal de este resurgimiento se sitúa en la inmigración procedente de Marruecos, donde el sarampión sigue circulando de forma activa. Según los informes epidemiológicos, una proporción significativa de los casos importados en 2025 —alrededor del 76% de los de origen conocido— provienen de ese país. Estos casos, una vez introducidos en territorio español, han generado cadenas de transmisión local en comunidades con coberturas vacunales insuficientes, especialmente entre población no vacunada o con pautas incompletas, muchas de ellas vinculadas a flujos migratorios recientes.

Los brotes más destacados de los últimos meses se han asociado directamente a estos flujos. En regiones como Canarias, Comunidad Valenciana y Madrid se han declarado varios focos con decenas de contagios cada uno, donde el genotipo del virus coincide con cepas circulantes en Marruecos. Las autoridades sanitarias han rastreado contactos en vuelos y entornos familiares, confirmando que la inmigración no controlada desde zonas de alta incidencia actúa como vector principal de entrada del patógeno en un país que, hasta hace poco, mantenía niveles de eliminación.

Este fenómeno se agrava por las brechas en la vacunación entre ciertos colectivos llegados recientemente, aunque las coberturas generales en España siguen siendo altas. El sarampión, extremadamente contagioso, aprovecha cualquier grupo susceptible para propagarse rápidamente. Los expertos señalan que la combinación de inmigración masiva desde Marruecos —país con brotes recurrentes— y la existencia de bolsas de población no inmunizada ha convertido un problema controlado en una amenaza real de transmisión comunitaria sostenida.

El Ministerio de Sanidad ha respondido actualizando el Plan Estratégico de Eliminación del Sarampión y reforzando la vigilancia y las campañas de captación vacunal. Sin embargo, el repunte actual supera con creces los brotes aislados de años anteriores y obliga a replantear las políticas de control en fronteras y en la atención a población inmigrante. La pérdida del estatus de país libre de sarampión supone un retroceso sanitario significativo que podría prolongarse si no se actúa con firmeza sobre el origen del problema.

En definitiva, España enfrenta hoy cifras de sarampión inéditas en la era moderna de la eliminación precisamente por la presión migratoria desde Marruecos. Sólo una combinación de control fronterizo más estricto, vacunación obligatoria en grupos de riesgo y respuesta rápida a brotes permitirá recuperar el control de una enfermedad que, gracias a la inmigración no gestionada, ha vuelto con fuerza a nuestro territorio.

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