
Los incendios forestales han afectado a un total de 22.087 hectáreas en España durante los primeros cien días de 2026, según datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS), integrado en el programa Copernicus. Esta cifra representa el 23,4% del total de superficie calcinada en el conjunto de la Unión Europea en el mismo periodo.
De acuerdo con las estimaciones disponibles, en el ámbito comunitario se han registrado 94.352 hectáreas quemadas, de las cuales aproximadamente un 18% corresponde a áreas forestales. En España, el número de incendios contabilizados asciende a 182 siniestros.
En los últimos días, los focos activos se han concentrado principalmente en las comunidades autónomas de Asturias y Cantabria. En el caso asturiano, el viernes se mantenían cinco incendios forestales en estado controlado, con una evolución favorable respecto a jornadas precedentes. Las autoridades autonómicas han procedido a la reducción del nivel de emergencia, tras constatar una mejora en las condiciones operativas y meteorológicas.
El Gobierno del Principado ha vinculado esta reciente oleada de incendios, iniciada a comienzos de la semana, a la posible actuación de origen intencionado, habiéndose producido diversas identificaciones y detenciones relacionadas con estos hechos.
Por su parte, en Cantabria permanecían activos cinco incendios en distintos municipios, entre ellos Vega de Pas, Molledo, Luena y Vega de Liébana. Durante los primeros diez días de abril se han registrado en esta comunidad un total de 156 incendios, lo que ha motivado el mantenimiento de la fase de preemergencia del Plan Especial de Protección Civil de Incendios Forestales, así como el nivel 2 del operativo de extinción.
Las labores de control han requerido la intervención de medios terrestres y aéreos, especialmente en jornadas de elevada simultaneidad de focos. En este contexto, las autoridades han insistido en la necesidad de extremar la precaución ante el riesgo de una campaña de incendios potencialmente compleja, en función de la evolución climática y de los factores humanos asociados.