Imaginen que en un solo año se hubieran quemado en España casi medio millón de campos de fútbol. Pues no hace falta que imaginen, porque esa es la superficie equivalente que hemos perdido en incendios en este 2025. Y es que el año que termina arroja un balance demoledor. La falta de previsión, la inacción, las mal llamadas políticas verdes del Gobierno Sánchez y la falta de coordinación entre las Comunidades autónomas, han dejado un terrible olor a ceniza en nuestro país en los últimos 365 días.
Y es que a pesar de los discursos falazmente ecologistas del Ejecutivo central, el dato ha matado al relato dejando tras de sí la escalofriante cifra de 353.307,1 hectáreas (ha) quemadas hasta el cierre del mes pasado. ¿Qué supone? Pues entre otras cosas el nada desdeñable porcentaje de incremento de un 700% en sólo un año.
En todo 2024 fueron 49.623,89 las hectáreas que ardieron. Éste ya de por sí era un pésimo dato, ya que suponía 3,4 veces más que la media de la última década, es decir, por encima del 300%. Pero lo de 2025 ha sido una tragedia sin precedentes, leyendo los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO).
Más datos que matan a los relatos: Del total de 353.307,1 ha consumidas por las llamas, las Comunidades Autónomas (CCAA) han ofrecido los datos de 351.347,09 ha. Al carecer de las cifras del incendio de Igüeña (Castilla y León), Transición Ecológica ha estimado la superficie afectada a partir de la información del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS) del programa Copernicus.
De acuerdo con el avance informativo de incendios forestales del Ministerio, se han producido un total de 8.121 fuegos, más de la mitad (5.543) de los cuales han sido conatos, es decir, que han afectado a menos de una hectárea. En el otro extremo, se han registrado 63 grandes incendios forestales, es decir, fuegos que han quemado más de 500 hectáreas. Esto supone casi cuatro veces más que el año pasado (cuando hubo 16 hasta este punto el año) y unas 2,6 veces más que la media de la década para este punto de noviembre.
Por zonas, el 22,29% se han producido en el Mediterráneo; el 37,63%, en las comunidades interiores; el 0,53%, en Canarias; y el 39,55%, en el noroeste. Además, la mayor parte de la superficie arbolada afectada se ha registrado en el noroeste (75,86%), seguida de las comunidades interiores (19,83%), el Mediterráneo (4,30%) y por último Canarias (0,01%).
En la misma línea, la mayor parte de la superficie forestal afectada se ha localizado en el noroeste (71,11%), seguida de las comunidades interiores (25,65%), Mediterráneo (3,21%) y Canarias (0,03%). Por último, Transición Ecológica ha informado de que se han quemado 182.977,24 ha de superficie matorral y monte abierto; 100.465,30 ha de superficie arbolada y 67.904,54 de superficie de pastos y dehesas.