El incendio forestal declarado el pasado jueves en la localidad de La Mierla (Guadalajara) continúa este domingo en nivel 2 de emergencia y suma ya unas 13.000 hectáreas afectadas, mientras los equipos de extinción mantienen un amplio despliegue terrestre y aéreo para tratar de estabilizar un fuego cuya evolución sigue condicionada por el viento. Desde el inicio del incendio, el incendio forestal mantiene nivel dos y ha obligado al desalojo de 16 municipios, con un balance de unas 700 personas evacuadas.
La última evacuación se produjo este sábado en Monasterio, una localidad de una treintena de habitantes, mientras que otros 40 vecinos de Veguillas, pedanía de Cogolludo, abandonaron voluntariamente sus viviendas por precaución. A estas poblaciones se suman La Mierla, Muriel, Semillas, La Nava de Jadraque, Almirete, Palancares, Umbralejo, el entorno del embalse de Beleña, Navas de Jadraque, El Ordial, Arroyo de las Fraguas, Zarzuela de Jadraque, Bustares y Villares de Jadraque. Además, las labores de extinción continúan sin que se haya levantado el confinamiento decretado en Hiendelaencina.
Tras el trabajo desarrollado durante la noche por los efectivos terrestres sobre el perímetro del incendio, los medios aéreos han retomado su actividad este domingo por cuarto día consecutivo para reforzar las tareas de control del fuego en las zonas de mayor complejidad.
En el operativo han participado hasta el momento 149 medios, de los que 30 son aéreos, junto a un total de 732 profesionales. Asimismo, permanece desplegado desde el jueves un centenar de militares de la Unidad Militar de Emergencias (UME), además de las brigadas de refuerzo contra incendios forestales (BRIF) de La Iglesuela (Toledo) y Pinofranqueado (Cáceres), así como otros recursos del Ministerio para la Transición Ecológica y de la Comunidad de Madrid. El operativo de emergencia mantiene un amplio dispositivo para contener el avance de las llamas.
El director técnico del operativo, Luis Escudero, ha indicado que alrededor del 90% de la superficie afectada pertenece al parque natural de la Sierra Norte de Guadalajara, aunque ha precisado que el parque natural concentra gran parte del área recorrida por el fuego. También ha subrayado que no toda la superficie puede considerarse arrasada, ya que la intensidad del incendio ha sido desigual según las zonas. La principal preocupación de los responsables de la extinción sigue siendo la evolución del viento durante las próximas horas, un factor que puede condicionar el comportamiento del incendio.