los peores años por superficie calcinada se produjeron durante las décadas de los 80 y los 90
España ya ardía antes de la «emergencia climática»: 1985 conserva el récord de hectáreas quemadas
España ya ardía antes de la «emergencia climática»: 1985 conserva el récord de hectáreas quemadas
Incendios en España.
Por LGI
29 de julio de 2026

El Gobierno ha aprovechado la magnitud del incendio de Ávila, que ya ha arrasado más de 50.000 hectáreas, para presionar a la oposición y reclamar un pacto de Estado contra la denominada «emergencia climática». Sin embargo, los incendios forestales de grandes dimensiones no son un fenómeno nuevo en España. La serie histórica europea revela que los peores años por superficie calcinada se produjeron durante las décadas de los 80 y los 90.

El fuego de Ávila se ha convertido en el mayor incendio registrado en la historia reciente de España. Todavía permanece activo después de una semana y, sumado a los frentes próximos de Madrid y Toledo, eleva por encima de las 70.000 hectáreas la superficie quemada.

La gravedad de la situación ha puesto en alerta al Ejecutivo, que busca convertir la respuesta a los incendios en un nuevo frente político. Su intención es lograr que la oposición respalde un pacto de Estado vinculado a la emergencia climática. Los datos históricos, no obstante, muestran que España ya padeció campañas mucho más destructivas hace cuatro décadas.

Aunque 2025 suele aparecer citado como el peor año para los bosques españoles en lo que va de siglo XXI, con cerca de 400.000 hectáreas calcinadas, una perspectiva temporal más amplia ofrece una imagen diferente.

Según la serie del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), disponible desde 1980, el peor año fue 1985, cuando las llamas arrasaron 484.476 hectáreas. Le siguen 1994, con 437.635 hectáreas quemadas en medio de una grave sequía, y 1989, con 426.693.

Los tres ejercicios superan el registro de 2025 y desmontan la presentación de los grandes incendios como un problema desconocido hasta ahora. Lo que sí ha cambiado es su comportamiento: se producen menos fuegos que hace varias décadas, pero algunos alcanzan una extensión mucho mayor y resultan más difíciles de controlar.

El año 1985 quedó marcado por la oleada de incendios que recorrió Galicia. Más de 4.000 fuegos destruyeron entonces más de 40.000 hectáreas de superficie arbolada, según un informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Los incendios de mayor extensión se registraron en Cáceres.

Menos incendios, pero más destructivos

La comparación histórica también refleja un acusado descenso en el número total de incendios. El peor año en este apartado fue 1995, con 25.827 fuegos. Le siguen 2005, con 25.492, y 2000, con 24.118.

Son cifras muy superiores a las registradas durante la última década. En 2025 hubo poco más de 8.000 incendios, pero la superficie quemada rozó las 400.000 hectáreas. España registra, por tanto, muchos menos fuegos que hace dos o tres décadas, aunque la extensión media arrasada por cada uno es superior.

La principal diferencia se encuentra en la dificultad para combatir los grandes incendios actuales. Los expertos forestales los definen como incendios de sexta generación: fuegos capaces de liberar tanta energía que alteran las condiciones atmosféricas de su entorno.

Estos incendios pueden cambiar la dirección del viento, originar nuevos focos y evolucionar de forma errática. Su intensidad llega a superar la capacidad de extinción de los medios desplegados, lo que favorece que las llamas avancen sin control durante largos periodos.

La concentración de los fuegos más destructivos en los últimos años acredita esa transformación. Entre 2025 y 2026 se han producido seis de los diez mayores incendios de la historia reciente de España por superficie quemada.

El de Ávila encabeza ya la clasificación, con más de 50.000 hectáreas arrasadas y todavía sin extinguir. En 2025, el incendio de Uña de Quintana, en Zamora, quemó 40.000 hectáreas, mientras que el de Laroco, en Orense, destruyó otras 37.000.

Este año, las llamas han arrasado 33.000 hectáreas en La Mierla, Guadalajara. Todos estos incendios superan al histórico fuego de Millares, en Valencia, que calcinó 25.000 hectáreas y fue considerado uno de los peores de finales del siglo XX.

Hasta el 28 de julio, España acumula 207.425 hectáreas quemadas durante 2026, según los datos de EFFIS. La cifra se aproxima al máximo de las dos últimas décadas registrado hasta esa misma fecha, correspondiente a 2022.

A falta de todo agosto, uno de los meses con mayor riesgo, 2026 ocupa ya la undécima posición entre los años con más superficie calcinada desde el comienzo de la serie histórica en 1980. Los incendios actuales son más destructivos, pero la historia demuestra que el fuego lleva décadas arrasando el territorio español y que sus peores campañas no comenzaron con el actual discurso de la «emergencia climática».

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