
El Congreso de los Diputados ha aprobado este martes la toma en consideración de una proposición de ley para reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante. La iniciativa plantea pasar del límite general de 0,5 gramos por litro de sangre a 0,2, equivalente a 0,1 miligramos por litro de aire espirado, frente a los actuales 0,25. El cambio todavía no está en vigor: la votación permite iniciar su tramitación parlamentaria.
La propuesta reabre una duda frecuente: ¿bastaría una cerveza o una copa de vino para superar el nuevo umbral? Los materiales divulgativos de la Dirección General de Tráfico ofrecen ejemplos de la relación entre distintas bebidas y la alcoholemia, pero sus cifras no constituyen una autorización para consumir una cantidad determinada antes de conducir.
Una de esas tablas recoge que un vaso de 100 mililitros de vino o cava de 12 grados puede situar la tasa entre 0,16 y 0,20 gramos por litro de sangre en uno de los perfiles analizados, mientras que en otro alcanza entre 0,25 y 0,35. Es decir, una misma consumición puede dejar a una persona cerca del límite propuesto y a otra por encima.
Por eso, no existe un número universal de cervezas o copas que garantice no dar positivo. La propia DGT advierte de que la cantidad ingerida es sólo uno de los factores que determinan la alcoholemia. Las características de cada persona y las condiciones del consumo modifican el resultado. Tampoco todas las bebidas se absorben a la misma velocidad.
La reforma supondría una reducción del 60% respecto al límite general actual, aunque no establecería una tasa estricta de cero. Esa diferencia tampoco debe interpretarse como un margen seguro para beber: estar por debajo del umbral sancionable no equivale a conducir sin los efectos del alcohol.
La revista de la DGT explica, citando al Consejo Europeo de Seguridad en el Transporte, que las políticas de tolerancia cero pueden incorporar pequeños márgenes técnicos para contemplar la incertidumbre de las mediciones.
El texto deberá continuar ahora su recorrido parlamentario, durante el que podrá recibir modificaciones. Hasta que la reforma sea aprobada definitivamente y entre en vigor, la propuesta no sustituye los límites actuales.