Santos Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE y considerado por el juez líder de una trama de mordidas en adjudicaciones públicas, permanece en prisión provisional desde el pasado 30 de junio en el centro penitenciario de Soto del Real. Cumplidos ya los 100 días de reclusión, diversos testimonios internos apuntan a que el dirigente socialista disfruta de un trato preferente que no se concede al resto de internos.
Fuentes penitenciarias y familiares de presos consultados por Okdiario aseguran que Cerdán dispone de celda individual, mantiene entrevistas a solas con el director del centro, y que sus visitas se gestionan con un protocolo especial. El responsable de Soto del Real es Luis Carlos Antón Herrera, exalcalde del Partido Castellano en Arauzo de Miel (Burgos) entre 2011 y 2014, y enfrentado políticamente al Partido Popular en su etapa municipal. Según las mismas fuentes, Antón recibió personalmente a Cerdán para explicarle los servicios del penal, algo que no ocurre habitualmente con otros reclusos.
El trato diferenciado también se hace notar en el régimen de visitas. Testimonios recogidos por Okdiario apuntan a que la esposa de Cerdán, Francisca Muñoz, accede al centro por una zona distinta a la de los demás familiares, sin pasar por las salas de espera. Además, durante los encuentros íntimos la pareja es situada en espacios apartados, alejados de otros internos.
No obstante, la presencia de Muñoz en el centro ya generó un altercado con familiares de otros reclusos, que la increparon por su trato diferenciado y la acusaron de aprovecharse de la corrupción atribuida a su marido.
Los privilegios se extienden también a los cambios de módulo. Aunque inicialmente ingresó en el módulo 13, reservado a preventivos, posteriormente ha pasado por otros espacios, como el módulo 3, para garantizar su comodidad y evitar incidentes. Según relatan familiares de presos, Cerdán disfruta de celda individual, un beneficio que en la práctica sólo obtienen internos con larga trayectoria en el centro o que realizan trabajos penitenciarios.
A pesar de todo, fuentes internas señalan que el exdirigente socialista no genera conflictos: acude a misa los domingos, pasea por el patio y mantiene relación con otros reclusos. Paralelamente, recibe visitas frecuentes de sus abogados, Jacobo Teijelo y Benet Salellas, a quienes ha pedido reiteradamente que insistan en su puesta en libertad.
Hasta la fecha, la defensa ha recurrido en dos ocasiones el auto de prisión ante el Tribunal Supremo sin éxito, y tampoco prosperó el recurso en amparo presentado ante el Tribunal Constitucional. Ahora confían en que pueda salir antes de Navidad, recordando que la ley establece un límite de seis meses para los presos preventivos por riesgo de destrucción de pruebas.