El exresponsable de Acciona en Navarra y La Rioja, Fernando Merino, ha reconocido ante el Tribunal Supremo que la empresa asumió el pago de facturas del bar Franky de Pamplona por comidas celebradas por Koldo García, exasesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos, en un reservado del local. Según ha explicado, las comidas eran «reales» y se trataba de reuniones de trabajo, aunque ha admitido que García no formaba parte de la plantilla de Acciona.
El bar Franky ha adquirido protagonismo en la investigación sobre la presunta trama de corrupción vinculada al ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Según la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, desde este establecimiento se habría puesto en marcha un sistema de facturación ficticia para canalizar pagos irregulares, facilitar liquidez y beneficiar económicamente a la red investigada.
Merino ha justificado que García contaba con «permiso» para utilizar el reservado del restaurante y, aunque inicialmente evitó aclarar si Acciona sufragaba esas comidas, terminó reconociendo que la compañía sí las pagaba. Además, al ser confrontado por el magistrado instructor con una factura de noviembre por valor de 2.400 euros, Merino ha asegurado que ese importe correspondía a «las comidas de ese mes, con otras personas».
Según la UCO, Acciona habría efectuado pagos a la red presuntamente liderada por Cerdán a través de facturas emitidas desde el bar Franky. En su auto, el juez Leopoldo Puente ha destacado la existencia de «indicios bastantes» para considerar que Fernando Merino pudo haber intervenido en adjudicaciones irregulares de obra pública a cambio de beneficios, en colaboración con Koldo y Ábalos.