«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La Policía Nacional multiplica sus intervenciones por reyertas y amenazas protagonizadas por inmigrantes

Fin de semana negro en Ceuta tras la invasión: al menos tres detenidos, armas blancas y ataques con piedras y palos

Inmigrantes ilegales en Ceuta.

Ceuta ha cerrado un fin de semana marcado por los episodios violentos relacionados con inmigrantes, con al menos tres detenidos durante el domingo, dos intervenciones policiales en asentamientos, armas blancas, amenazas a militares y vecinos y enfrentamientos con lanzamiento de piedras, palos y hasta neumáticos.

Uno de los episodios más graves se produjo en las naves del polígono del Tarajal, donde la Policía Nacional tuvo que intervenir este domingo para frenar una auténtica batalla campal protagonizada por varios menores. Los implicados comenzaron a arrojar piedras, palos, cajas y neumáticos contra un adulto, que terminó herido en la cabeza.

Los agentes acudieron al asentamiento para poner fin al enfrentamiento y sacar de la zona al herido. Algunas mujeres que se encontraban en las instalaciones también trataron de calmar a los menores. Las causas de la pelea todavía no han trascendido.

Las naves constituyen uno de los puntos donde permanecen alojados de forma precaria inmigrantes después de la invasión de Ceuta de finales de julio. Las autoridades quieren vaciar estas instalaciones tanto por los continuos problemas de convivencia como por el riesgo de incendios en una zona en la que se han levantado chabolas y tiendas improvisadas.

La tensión se trasladó también al asentamiento de El Trampolín. Allí se produjeron nuevas peleas entre inmigrantes con lanzamiento de piedras y otros objetos junto a la carretera. El enfrentamiento generó además riesgo para los vehículos y autobuses que circulaban por la zona y para los propios participantes, que invadieron la calzada durante los altercados.

La jornada estuvo acompañada por varias intervenciones policiales con armas blancas.

Durante la madrugada, la Policía Nacional detuvo a un inmigrante marroquí después de que amenazara con un cuchillo a varios militares en la avenida Cañonero Dato. El aviso movilizó a varios agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y a un vehículo de radiopatrullas.

El individuo se encontraba, según la información recabada, en un estado de elevada agitación y agresividad y realizaba movimientos con el arma que hicieron temer que pudiera utilizarla contra los militares. Los policías consiguieron finalmente reducirlo y detenerlo.

Horas después se produjo otro incidente con un cuchillo en pleno centro de Ceuta. Otro inmigrante marroquí, que se encontraba en estado de embriaguez, comenzó a amenazar con un arma blanca a varios vecinos en los alrededores de la calle Molino. Entre las personas presentes había familias y menores de edad.

El hombre huyó hacia la calle Canalejas cuando se puso en marcha el dispositivo policial. Los agentes desplegaron un operativo a pie y consiguieron localizarlo, reducirlo y detenerlo. Está investigado por amenazas graves con arma.

El Faro de Ceuta señala que durante el domingo se registraron al menos dos detenciones relacionadas con agresiones y amenazas en las que se utilizaron armas blancas, dentro de una jornada caracterizada por las sucesivas intervenciones de la Policía Nacional.

A ellas se suma un tercer arresto. Un aviso por el hurto del teléfono móvil de un menor terminó con la detención de otro inmigrante en la zona de Fuente Caballos. El sospechoso trató de escapar al percatarse de la presencia de los agentes y se escondió en las inmediaciones de las obras del Mercado Central.

Los integrantes del Grupo de Atención al Ciudadano consiguieron localizarlo y trasladarlo a dependencias policiales. Allí comprobaron que sobre él pesaban cuatro requisitorias judiciales e internacionales activas, según los datos facilitados por el Sindicato Unificado de Policía (SUP).

El fin de semana deja así al menos tres inmigrantes detenidos durante el domingo, aunque los arrestos no están vinculados entre sí ni existe ningún indicio de coordinación entre los distintos sucesos.

Los incidentes se producen en una ciudad que continúa sometida a una enorme presión casi dos meses después de la entrada masiva desde Marruecos. Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mantienen dispositivos extraordinarios al mismo tiempo que deben atender los servicios ordinarios de seguridad ciudadana.

La sucesión de episodios violentos ha obligado además a desplegar patrullas en los asentamientos y en distintos puntos de la ciudad. La batalla campal del Tarajal y las peleas de El Trampolín muestran la dificultad para controlar algunos de los espacios improvisados en los que continúan viviendo cientos de personas.

Las actuaciones de este domingo dibujan un escenario especialmente complicado: peleas multitudinarias, lanzamiento de piedras y palos, un adulto herido en la cabeza, dos episodios con cuchillos y al menos tres detenciones en cuestión de horas.

Todo ello mientras el Gobierno continúa intentando reorganizar los recursos de acogida y trasladar a los inmigrantes desde los asentamientos improvisados hacia instalaciones controladas, en una Ceuta que sigue afrontando las consecuencias de la invasión de finales de julio.

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