Google Maps mantiene las fronteras terrestres de Ceuta y Melilla con Marruecos representadas mediante una línea gris discontinua, la simbología utilizada por la plataforma estadounidense para identificar determinados límites territoriales considerados disputados, según recoge The Objective.
El criterio ha vuelto a provocar indignación en plena escalada de las reivindicaciones marroquíes sobre las dos ciudades autónomas y apenas unas semanas después de que Apple Maps situara varios territorios españoles del norte de África dentro de Marruecos.
En el caso de Google, la anomalía no es nueva ni responde a la reciente crisis migratoria: la compañía utiliza este trazado en Ceuta y Melilla desde al menos 2020, cuando el Observatorio de Ceuta y Melilla ya protestó por el tratamiento cartográfico de las dos ciudades españolas.
Sin embargo, la cuestión ha vuelto a cobrar relevancia tras la invasión de Ceuta a finales de julio y la posterior ofensiva política y propagandística de sectores marroquíes para cuestionar la soberanía española sobre ambas ciudades.
El mismo símbolo utilizado en territorios realmente disputados
La controversia surge por la propia nomenclatura empleada por Google Maps. La plataforma representa la frontera entre España y Marruecos en Ceuta y Melilla mediante líneas discontinuas, un formato semejante al utilizado en zonas sometidas a importantes controversias internacionales como Cachemira o el Sáhara Occidental. En cambio, las fronteras internacionales que Google considera plenamente reconocidas aparecen normalmente mediante líneas continuas.
Esta diferencia visual lleva años provocando críticas porque Ceuta y Melilla no figuran en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas y España no reconoce la existencia de ninguna controversia de soberanía susceptible de negociación con Marruecos. Las dos ciudades son territorio español, sus habitantes poseen ciudadanía española y ambas forman parte de la Unión Europea.
Google mantiene el mismo criterio desde España
El problema resulta todavía más llamativo porque la representación no desaparece cuando Google Maps se consulta desde territorio español. En algunas zonas del mundo, la tecnológica modifica sus mapas dependiendo del país desde el que accede el usuario. Es lo que sucede, por ejemplo, con Cachemira, cuya representación puede cambiar cuando el mapa es consultado desde India o Pakistán.
En Ceuta y Melilla, sin embargo, la línea discontinua permanece incluso para los usuarios españoles, lo que supone que la propia cartografía ofrecida dentro de España presenta visualmente como discutida una frontera que el Estado español considera plenamente consolidada.
Apple ya había generado otra polémica
La controversia con Google se suma a la detectada recientemente en Apple Maps. Como publicó LA GACETA, la aplicación de la compañía estadounidense situaba las islas Chafarinas y los peñones de Alhucemas y Vélez de la Gomera dentro de Marruecos, pese a tratarse de territorios bajo soberanía española.
En algunos casos, Apple llegaba incluso a ofrecer información textual en la que reconocía que el enclave era español para después ubicarlo geográficamente como parte de Marruecos.
La anomalía adquirió especial relevancia por producirse en plena crisis diplomática y territorial con Rabat. Google adopta un criterio diferente: no incorpora formalmente Ceuta y Melilla a Marruecos, pero representa su límite territorial mediante una simbología asociada a fronteras objeto de disputa.