Nuevo ataque cibernético a Pedro Sánchez y su entorno familiar. La Policía Nacional investiga la difusión de datos personales del presidente del Gobierno, sus padres y responsables de Interior y del CNI, según ha adelantado Vozpópuli. La publicación se atribuye a un usuario que actúa con el alias de hashealo e incluye información como documentos de identidad, direcciones y números de teléfono.
Las pesquisas están en manos de la Comisaría General de Información, que cuenta con la colaboración de especialistas del Centro Nacional de Inteligencia. Entre los afectados figuran la directora de este organismo, Esperanza Casteleiro, y Eugenio Pereiro, actual director de Coordinación y Estudios del Ministerio del Interior y antiguo responsable de Información de la Policía. Los investigadores barajan que la exposición de sus datos pueda responder a una represalia por las actuaciones contra anteriores filtraciones.
El contenido apareció el pasado viernes en un foro de la denominada Internet oscura donde las autoridades ya habían detectado y retirado publicaciones semejantes. Su alcance se extiende a otros representantes políticos, entre ellos Juan Bravo, diputado del PP, e Ione Belarra, líder de Podemos. También afecta a una veintena de profesionales de los medios de comunicación, como David Broncano, Sonsoles Ónega, Susanna Griso y Sarah Santaolalla.
La investigación se suma a otras intervenciones policiales relacionadas con la divulgación de información privada de cargos públicos. El pasado verano fueron detenidos dos jóvenes en Las Palmas de Gran Canaria por difundir datos de Sánchez y de otros miembros del Gobierno en ese mismo foro. Las autoridades han actuado asimismo contra usuarios que se habían atribuido publicaciones de características similares.
Según los especialistas policiales citados en la información, quienes realizan estas filtraciones buscan ganar visibilidad y reconocimiento dentro de sus comunidades. Para ello, reúnen información disponible en fuentes abiertas, incluidas páginas de organismos públicos, la agrupan y la vuelcan en espacios digitales donde se intercambian o comercializan datos sensibles. Los agentes mantienen labores de vigilancia e infiltración en estos canales para identificar a los responsables y detectar posibles amenazas para la seguridad nacional.