«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El tebeo apenas supera el centenar de descargas

Igualdad gasta más de 6.100 euros en un cómic LGTBI llamado «Pasaje Begoña» y recibe sólo 137 descargas

Igualdad gasta 6.100 euros en un comic llamado "Pasaje Begoña" con solo 127 descargas. Ministerio de Igualdad.

El Ministerio de Igualdad ha destinado 6.106,03 euros de dinero público a la producción de un cómic LGTBI titulado Pasaje Begoña, una historieta que apenas ha registrado 137 descargas en la página web ministerial.

La obra, dibujada por el ilustrador Vito Montolio, recrea el ambiente nocturno del Pasaje Begoña de Torremolinos durante los años 60 y 70 y pretende transmitir a los jóvenes una lección de «diversidad» y «resistencia» en formato de tebeo.

El expediente fue obtenido por Libre Mercado a través de una petición amparada en la Ley de Transparencia. El documento aparece firmado por Julio del Valle de Íscar, responsable de la Dirección General para la Igualdad Real y Efectiva de las Personas LGTBI+, cargo que en 2025 percibió un sueldo anual de 101.408,25 euros.

Casi 5.000 euros por los derechos del cómic

El gasto total se divide en dos partidas. La cesión de los derechos de reproducción del cómic en formato físico y digital, junto con el diseño y la maquetación para su publicación, ascendió a 4.999,99 euros.

A ello se sumaron otros 1.106,04 euros por la impresión en papel de 300 ejemplares. En total, el Ministerio de Igualdad pagó 6.106,03 euros por una publicación cuya difusión digital ha sido mínima.

Según el documento, el número de descargas registradas en la web ministerial hasta la fecha de elaboración del expediente fue de apenas 137. El cómic cuenta con ISBN inscrito en 2025, aunque no consta con precisión la fecha exacta en la que fue publicado en la web del Ministerio.

Un tebeo sobre Torremolinos en los años 60 y 70

Pasaje Begoña está ambientado en un corredor comercial de Torremolinos que entre 1962 y 1971 funcionó como espacio de ocio nocturno, música y socialización vinculado al ambiente homosexual durante el franquismo. El relato recrea bares y salas de la época, como Tony’s Bar o The Blue Note, así como la llegada de visitantes extranjeros y artistas a la Costa del Sol.

La historia culmina con la llamada Gran Redada de junio de 1971, una operación policial que identificó a centenares de personas, provocó cierres de establecimientos y derivó en deportaciones. El Ministerio defiende el proyecto como una herramienta para transmitir valores de diversidad a nuevas generaciones.Sus críticos, en cambio, lo consideran un nuevo ejemplo de gasto ideológico con escasa utilidad real y una difusión prácticamente residual.

Igualdad y la maquinaria del gasto ideológico

El caso se suma a una larga lista de partidas polémicas vinculadas al Ministerio de Igualdad durante los últimos años. El departamento ha destinado cantidades millonarias a campañas, estudios, aplicaciones, observatorios y materiales divulgativos relacionados con feminismo, diversidad sexual, lenguaje inclusivo o crítica de la llamada «masculinidad hegemónica».

Entre los gastos más discutidos figuran aplicaciones para repartir tareas domésticas, campañas sobre corresponsabilidad, estudios sobre estereotipos de género, materiales de educación sexual y contratos destinados a analizar la cobertura mediática crítica.

También generaron polémica las campañas institucionales de alto coste y bajo impacto, así como programas que no lograron llenar plazas pese a estar financiados con dinero público.

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