El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado pasadas las 11.40 horas de este viernes al Helipuerto de Ceuta y ha sido recibido con insultos dirigidos contra él y al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por alentar la invasión migratoria.
Sánchez ha aterrizado en la ciudad autónoma acompañado de un amplio dispositivo de seguridad, con presencia de Policía Nacional y Guardia Civil en las inmediaciones del helipuerto, donde se habían concentrado decenas de ceutíes, entre ellas feriantes que protestaban por el cierre de la Feria de Ceuta.
En un ambiente caldeado, los asistentes han acusado a Sánchez de «arruinar la hostelería», «vender España» y «desproteger la frontera», además de calificarle de «hijo de puta». Ceutíes se han concentrado ante la Delegación del Gobierno y les han recibido con pitos, abucheos y gritos de «dimisión».
La Policía Nacional ha intervenido contra algunos de los asistentes a la salida del vehículo oficial de Sánchez del helipuerto. Sánchez se ha desplazado después hasta la frontera del Tarajal, en donde mantendrá un encuentro con representantes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
A las 12.00 horas, Sánchez acudirá al Palacio de la Asamblea para asistir a una reunión de coordinación con el presidente de la Ciudad Autónoma, Jesús Vivas; el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez; los responsables de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, y el director del CETI y de la Cruz Roja ceutíes.