Los maquinistas de alta velocidad han rechazado la última propuesta operativa planteada por Adif, gestor público de la infraestructura ferroviaria, relacionada con la exploración de la vía en la línea Madrid-Andalucía tras el accidente registrado en Adamuz. Según publica El Confidencial, durante varios días de la semana pasada se intentó que el primer tren comercial del día asumiera funciones de verificación de la infraestructura, una posibilidad que finalmente no llegó a materializarse.
De acuerdo con dichas fuentes, los conductores responsables del primer servicio matinal, con salida aproximada a las seis de la mañana, recibieron durante cuatro jornadas consecutivas la instrucción de circular a una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora en el tramo inicial entre Madrid y Puertollano. La explicación inicial facilitada por Adif aludía genéricamente a «causas de la vía», sin detallar el motivo concreto de la limitación impuesta.
Fue posteriormente, a través de consultas realizadas por los propios maquinistas y de conversaciones con los sindicatos ferroviarios, cuando estos tuvieron conocimiento de que el trayecto no había sido explorado previamente por un tren específico. Ante esta circunstancia, los conductores expresaron su rechazo a operar en dichas condiciones, al considerar que la seguridad ferroviaria podría verse comprometida.
La exploración de las vías es una comprobación preventiva habitual en las líneas de alta velocidad, destinada a verificar el estado de la infraestructura tras periodos prolongados sin circulación, trabajos de mantenimiento o posibles incidencias. Esta tarea suele realizarse mediante un tren especializado, conocido en el sector como tren explorador o auscultador, que circula en horario nocturno y cuenta con equipamiento para detectar anomalías en la vía, la catenaria o los sistemas de señalización.
Hasta el momento, esta función era asumida por Adif a través de Redalsa, filial del gestor público, y de empresas subcontratadas. No obstante, el tren destinado a estas comprobaciones se encontraba fuera de servicio por encontrarse en reparación, lo que llevó a plantear alternativas operativas. Entre ellas, se valoró que el primer tren comercial del día realizara la verificación con velocidad limitada, una opción que no contó con el respaldo de los profesionales.
Fuentes del sector recuerdan que, en determinadas circunstancias, la exploración puede recaer en maquinistas de alta velocidad, pero siempre sin pasajeros y con una planificación específica. Cuando no se ha realizado la comprobación previa, lo habitual es imponer restricciones de velocidad adicionales o suprimir el servicio comercial hasta garantizar las condiciones de la infraestructura.
Finalmente, los trenes no llegaron a circular como exploradores improvisados, aunque la posibilidad se mantuvo sobre la mesa durante varios días. Algunos profesionales consideran probable que la negativa derive en la apertura de alguna incidencia interna, si bien sostienen que su decisión se ajusta a criterios técnicos y de responsabilidad operativa. En este sentido, subrayan que la exploración de la infraestructura corresponde exclusivamente al administrador ferroviario y que, de no estar disponible la subcontrata, se trata de un problema de planificación.
Adif se estaría apoyando en la Circular 1/09, aprobada en 2009, que regula el inicio de la explotación comercial en líneas de alta velocidad. El documento establece que las circulaciones iniciales no deben superar los 200 kilómetros por hora y contempla limitaciones temporales tras trabajos o pruebas en la vía.