El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes ha adjudicado un contrato de más de un millón de euros para el servicio de comedor de varios colegios públicos de Ceuta que obliga expresamente a que la carne servida a los alumnos sea halal y excluye completamente la carne de cerdo.
El contrato fue formalizado el pasado 5 de agosto, pocos días después de la avalancha migratoria registrada en la ciudad autónoma a finales de julio, y alcanza un valor estimado de 1.024.548 euros.
La adjudicataria es Vivera Atlántico Mediterráneo S.L., una empresa ceutí dedicada a la distribución mayorista de productos alimenticios y especializada en el suministro para hostelería y colectividades. Según el Pliego de Prescripciones Técnicas consultado por El Debate en la Plataforma de Contratación del Sector Público, la exigencia es inequívoca: «la carne del menú será Hal-al y no se utilizará carne de cerdo».
El documento establece además que el aceite empleado deberá ser de oliva, que deberán evitarse productos con elevados niveles de sal y que no podrán utilizarse especies como la panga y la perca.
Menús adaptados a criterios religiosos
El contrato incorpora también la obligación de disponer de dietas especiales por motivos sanitarios, religiosos o éticos. Cuando un alimento tenga que ser sustituido para adaptar el menú a una determinada exigencia religiosa, los centros deberán reemplazarlo por otro producto con características y valores nutricionales equivalentes.
La finalidad declarada es garantizar que todos los alumnos dispongan de una dieta equilibrada, pero el pliego va más allá de ofrecer una alternativa específica a quien la solicite: establece directamente que toda la carne incluida en el menú ordinario sea halal y que no se sirva cerdo.
La medida afecta ahora al CEIP Santiago Ramón y Cajal, CEIP Federico García Lorca y CEE San Antonio. Estos centros se suman a otros colegios de Ceuta que ya aplicaban condiciones similares durante el curso 2025-2026, entre ellos Pablo Picasso, Ortega y Gasset, Andrés Manjón, Príncipe Felipe, Reina Sofía y Maestro José Acosta.
El contrato llega después de la invasión
La adjudicación fue formalizada apenas unos días después de la grave crisis migratoria que sufrió Ceuta los días 30 y 31 de julio. Desde entonces, la ciudad autónoma soporta una fuerte presión sobre sus servicios públicos como consecuencia de la llegada masiva de inmigrantes y, especialmente, del elevado número de menores extranjeros que permanecen bajo tutela de las administraciones.
La ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, ha situado actualmente en 1.478 el número de menores inmigrantes presentes en Ceuta. El Ejecutivo llegó inicialmente a manejar una cifra cercana a los 2.900 menores, posteriormente revisada a la baja después de detectar duplicidades en los expedientes.