
El Tribunal Supremo juzgará a partir de este lunes por revelación de secretos al fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
Lo hará en la Sala de lo Penal- Está previsto que 50 personas acudan de público cada día y que más de 200 periodistas den cobertura informativa a las sesiones, pero no se retransmitirá en directo.
El juicio comenzará a las 10.00 horas y se extenderá, previsiblemente, durante seis sesiones de mañana y tarde hasta el 13 de noviembre. Además de García Ortiz, comparecerá como querellante Alberto González Amador, la pareja de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso. Y a la lista se sumarán unos 40 testigos, entre fiscales, responsables de prensa del Ministerio Público, políticos, abogados, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y periodistas.
García Ortiz llega al juicio acusado de haber cometido un delito de revelación de secretos por facilitar a la ‘Cadena SER’ el contenido confidencial del correo electrónico que el abogado Carlos Neira envió el 2 de febrero de 2024 a la Fiscalía, en el que ofrecía que la pareja de Díaz Ayuso reconociera dos delitos fiscales a cambio de un pacto para evitar su ingreso en prisión.
El jefe del Ministerio Público acudirá al Supremo con escoltas y en coche oficial desde la sede de la Fiscalía General, en la calle Fortuny de Madrid, tal y como hizo el día que declaró como investigado ante el magistrado instructor, Ángel Hurtado. Al igual que en aquella ocasión, entrará por la puerta principal, reservada a las autoridades.
Por su parte, sus letrados —los abogados del Estado José Ignacio Ocio y Consuelo Castro— llegarán por su cuenta y entrarán por el acceso de la calle de Marqués de la Ensenada para luego encontrarse con García Ortiz en el interior del alto tribunal.
Durante el juicio, su defensa tiene previsto solicitar que el fiscal general siga las sesiones desde los estrados, sentado con toga al lado de sus abogados, incluso el día que le toque declarar, según han indicado las fuentes consultadas. El tribunal tendrá que decidir si accede a la petición o si obliga a García Ortiz a sentarse en el banquillo de los acusados. Ya en su declaración como investigado en la Sala de Aforados el pasado enero, el magistrado instructor permitió que el jefe del Ministerio Público declarase desde los estrados, junto a su abogado.