«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Acumuló más de 211.000 minutos de retrasos durante 2025

La alta velocidad registra un 605% más de incidencias de señalización, similares a las del accidente de Urda, desde 2019

Operarios trabajan en el lugar del siniestro, en Urda (Toledo). Europa Press

La crisis de la alta velocidad española se agrava. Las incidencias en las instalaciones de señalización de la red ferroviaria, bajo responsabilidad de Adif, se han multiplicado por más de siete desde 2019. Los datos recopilados en las distintas Declaraciones sobre la red elaboradas por el propio administrador de infraestructuras recogidos por El Economista reflejan un incremento desde los 254 trenes afectados aquel año hasta los 1.792 contabilizados en 2025.

En términos absolutos, el sistema registró 1.538 trenes afectados más por fallos de señalización que al inicio del periodo analizado. La evolución evidencia el deterioro de unos sistemas esenciales para regular la circulación ferroviaria y garantizar que los convoyes puedan operar con las condiciones de seguridad establecidas.

El incremento de las averías también tiene consecuencias directas sobre la puntualidad. Los minutos de retraso asociados a estas incidencias pasaron de 3.095 en 2019 a 34.851 en 2025. Esto supone un aumento de 31.756 minutos y multiplica por más de 11 el tiempo perdido por los problemas registrados en estas instalaciones.

La evolución muestra que las demoras crecen incluso a mayor velocidad que el número de trenes afectados, lo que apunta a un impacto operativo cada vez más importante de los fallos técnicos. Las instalaciones de señalización permiten transmitir información sobre la posición de los convoyes y regular sus movimientos. Cuando dejan de funcionar correctamente, pueden obligar a aplicar restricciones de velocidad, modificar las condiciones de explotación o interrumpir temporalmente la circulación.

El deterioro de las instalaciones de Adif

El aumento no se limita a los sistemas de señalización. El conjunto de incidencias operacionales atribuidas a Adif pasó de afectar a 384 trenes y provocar 7.083 minutos de demora en 2019 a alcanzar los 2.690 convoyes afectados y 62.002 minutos de retraso en 2025.

Entre las partidas que más crecieron figuran los errores en los procedimientos operativos, que pasaron de afectar a cuatro trenes y provocar 43 minutos de demora a 80 convoyes y 1.164 minutos. También aumentaron los problemas relacionados con el estado de la vía, desde cinco trenes afectados y 28 minutos hasta 95 y 1.159, respectivamente.

A estas cifras se suman las restricciones temporales de velocidad por deficiencias en las vías, que ocasionaron otros 1.300 minutos de retraso y afectaron a 139 trenes durante 2025.

Las obras y las irregularidades en los trabajos de construcción también experimentaron un fuerte incremento. Pasaron de afectar a siete trenes y generar 65 minutos de demora en 2019 a alcanzar los 302 convoyes y 5.128 minutos en el último ejercicio. Por su parte, las incidencias de infraestructura clasificadas bajo otras causas sumaron 132 trenes afectados y 14.541 minutos de retraso.

Los operadores multiplican sus retrasos

Los problemas tampoco se circunscriben al administrador público. Las incidencias imputables directamente a las empresas ferroviarias experimentaron un crecimiento todavía mayor. Los trenes afectados por problemas técnicos y logísticos de los operadores pasaron de 680 en 2019 a 6.704 en 2025, mientras que los minutos de demora aumentaron desde 12.854 hasta 149.258.

Entre las causas figuran las averías del material rodante, las solicitudes operativas de las compañías y los problemas relacionados con la preparación y formación de los trenes. La mayoría de las categorías registraron incrementos durante el periodo, con la excepción de las incidencias clasificadas en coches de viajeros.

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