La Asociación MIR España ha exigido la dimisión de la ministra de Sanidad, Mónica García, al considerar que su gestión del proceso MIR 2025/2026 ha agravado los problemas estructurales de la formación sanitaria especializada. La organización sostiene que existe una responsabilidad política directa en el deterioro del sistema y denuncia una respuesta institucional insuficiente ante las incidencias registradas en los últimos meses.
Desde el colectivo recuerdan que ya el pasado 10 de marzo trasladaron al Ministerio diversas preocupaciones, entre ellas la necesidad de una auditoría independiente, la pérdida de calidad formativa, la precariedad económica de los residentes y la falta de apoyo real en cuestiones como la salud mental. Según explican, pese a que se plantearon posibles soluciones, hasta ahora no se ha producido una reacción acorde a la magnitud de los problemas detectados.
El malestar entre los médicos en formación se refleja también en una encuesta difundida recientemente por la propia asociación a través de redes sociales, en la que participaron residentes de todo el país mediante plataformas como WhatsApp, Telegram e Instagram. De acuerdo con esos datos, el 97,2% de los encuestados respalda la petición de dimisión de la ministra, evidenciando un amplio rechazo a la situación actual.
El comunicado describe un proceso MIR marcado por la desconfianza y apunta a un progresivo empeoramiento de las condiciones: mayor carga asistencial, incremento del desgaste profesional, incertidumbre creciente y una reducción de las garantías en términos de supervisión y calidad docente. Todo ello, aseguran, está recayendo de forma desproporcionada sobre los residentes.
A esta situación se añade, según el colectivo, un contexto económico cada vez más complicado. Un informe comparativo de retribuciones sitúa la pérdida de poder adquisitivo entre un 16,8% en los residentes de primer año (R1) y un 17,1% en los de quinto (R5) respecto a 2009, con picos que alcanzan el 24,1%. Si se tiene en cuenta el aumento de jornada de 2,5 horas semanales que aún persiste en algunos servicios de salud, la merma real superaría en muchos casos el 25% o incluso el 30%.
La asociación denuncia que, en la práctica, los médicos en formación se ven obligados a trabajar más horas por un salario que ha perdido valor con el paso del tiempo, sin que se haya producido una corrección por parte del sistema. Además, critican que, pese a la homologación de más de 30.000 títulos de medicina en 2025, no se ha abordado el problema de fondo: un modelo que, a su juicio, exige cada vez más mientras ofrece menos a los profesionales.
Por su parte, la ministra anunció recientemente en el Senado su intención de reformar el real decreto que regula la relación laboral de los residentes. Entre las medidas planteadas se encuentran la reorganización de la jornada, la eliminación progresiva de las guardias de 24 horas y una mayor adaptación a la normativa europea en materia de descansos. Sin embargo, desde la Asociación MIR consideran que estos anuncios no responden de forma inmediata a la situación que atraviesa el colectivo y reclaman cambios más profundos y urgentes.