Terrorismo islamista en Baleares
La Audiencia Nacional juzga a seis yihadistas que planearon una matanza en la plaza de Inca (Mallorca) bajo órdenes del Estado Islámico
La Audiencia Nacional juzga a seis yihadistas que planearon una matanza en la plaza de Inca (Mallorca) bajo órdenes del Estado Islámico
Policía Nacional. Europa Press
Por LGI
28 de octubre de 2025

La Audiencia Nacional ha iniciado este lunes el juicio contra seis presuntos yihadistas —un predicador salafista y cinco de sus seguidores— acusados de adoctrinar, reclutar y preparar un atentado terrorista en la localidad mallorquina de Inca. La investigación, dirigida por el juez Santiago Pedraz, reveló que el grupo pretendía perpetrar una matanza en la plaza central del municipio, siguiendo los postulados del Estado Islámico (Daésh).

Según el sumario, uno de los acusados, Abdelkader Mahmoudi, llegó a manifestar su intención de apuñalar indiscriminadamente a los viandantes para morir como «mártir». La operación policial que desarticuló la célula se llevó a cabo en junio de 2017, ante el riesgo de un ataque inminente.

El presunto líder del grupo, Tarik C., ejercía como predicador salafista en la mezquita de Inca y difundía sus mensajes radicales a través de un canal de YouTube con más de 12.000 suscriptores y cerca de diez millones de visualizaciones. En sus vídeos y sermones defendía abiertamente la yihad armada, glorificaba el martirio y animaba a los jóvenes musulmanes de la isla a unirse a Daésh en Siria.

Otro de los procesados, Azzouz A., impartía clases de artes marciales a menores en la misma mezquita, donde aprovechaba para difundir propaganda violenta. Según el expediente, obligaba a los niños a escuchar anasheeds —cantos religiosos— con contenido bélico y, en su domicilio, los agentes hallaron vídeos con escenas de decapitaciones simuladas y entrenamiento infantil para el combate.

El fiscal sostiene que la célula funcionaba de forma organizada y jerarquizada, con el objetivo de captar a jóvenes musulmanes residentes en Mallorca y prepararlos para acciones violentas. Tarik C., originario de Bélgica, había abandonado ese país tras la prohibición del velo integral, trasladándose a Egipto «para criar a sus hijos en un entorno islámico» y renunciar, según sus palabras, “a las comodidades de Occidente”.

El Ministerio Público solicita para él ocho años de prisión por integración en organización terrorista y penas menores para los otros cinco acusados por colaboración y adoctrinamiento. El juicio, que se celebra en Madrid, vuelve a poner en el foco la expansión del salafismo en entornos religiosos locales y el uso de las mezquitas como plataformas de radicalización dentro del territorio español.

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