Unas 70 tiendas de campaña ya se han instalado hasta este jueves por la mañana en la plaza Catalunya de Barcelona, en las que acampan un centenar de personas protestando de forma indefinida para reivindicar el «acceso a una vivienda digna» y denunciar la «crisis habitacional».
En el espacio central de la plaza continúan desplegadas distintas pancartas con consignas a favor de la vivienda pública y en contra de la especulación inmobiliaria. Se da la circunstancia de que el alcalde, Jaime Collboni, del PSC, ha repetido en varias ocasiones que la vivienda es el “problema número uno” de Barcelona, y ha defendido la intervención estatal del mercado para garantizar el acceso, igual que piden los acampados.
Esta acción se suma a las movilizaciones registradas los últimos días en Barcelona y se prevé que aumente el número de acampados después de que el Sindicat de Llogateres haya llamado a la ciudadanía a sumarse a la acampada tras la cacerolada prevista para las 20 horas de este jueves.
Asimismo, coincide con la aprobación por parte del Gobierno de dos reales decretos ley de medidas en materia de vivienda que deberán ser sometidos a votación en el Congreso este viernes para su convalidación.
Las iniciativas gubernamentales incluyen la suspensión de los desahucios hasta 2030, el freno al alquiler de temporada y la renovación automática de los contratos de arrendamiento, unas medidas que los colectivos sociales consideran insuficientes.