La Dirección General de Tráfico (DGT), organismo dependiente del Ministerio del Interior, ha reconocido oficialmente que su director general se desplaza habitualmente en coche oficial para cumplir con sus compromisos en Madrid. Así consta en una resolución firmada el 6 de febrero de 2026 por la secretaria general del organismo, María Lidón Lozano Pérez, en respuesta a una solicitud de información pública tramitada al amparo de la Ley de Transparencia.
El documento detalla que el responsable del ente utiliza este medio de transporte de forma recurrente para desplazamientos relacionados con su cargo y admite que no existe un registro específico que recoja cada trayecto realizado en vehículo oficial. Entre los datos facilitados se incluye el traslado efectuado el 14 de enero de 2026 desde la sede central de la DGT, en la calle Josefa Valcárcel, hasta el Hotel Eurostars Madrid Tower, donde participó en una jornada dedicada a la movilidad urbana.
La confirmación de este uso habitual del automóvil institucional ha generado debate porque coincide con el discurso público que el propio dirigente ha mantenido sobre la necesidad de reducir la presencia de coches privados en el centro de las ciudades. Durante ese evento, defendió que el futuro del tráfico pasa por el transporte colectivo y servicios compartidos, apostando por que los ciudadanos prioricen autobuses, taxis o plataformas de movilidad frente al vehículo particular.
La solicitud de información preguntaba, entre otras cuestiones, cuántas veces empleó el coche oficial dentro de la capital durante 2024 y 2025, con detalle de fechas y recorridos, excluyendo los desplazamientos relacionados con su domicilio por motivos de seguridad. La respuesta oficial, sin embargo, se limitó a reconocer el uso frecuente del vehículo institucional y a señalar la inexistencia de un listado pormenorizado de viajes.
El reconocimiento ha alimentado críticas sobre una posible incoherencia entre las recomendaciones públicas dirigidas a los conductores y las prácticas internas de la propia administración. Mientras la DGT impulsa campañas que promueven cambios profundos en los hábitos de movilidad y cuestionan el uso individual del automóvil, el hecho de que su máximo responsable se traslade de forma habitual en coche oficial ha suscitado dudas sobre la aplicación real de esos planteamientos.
Pere Navarro Olivella, ingeniero industrial y veterano gestor de la seguridad vial, ocupa la dirección del organismo desde junio de 2018, cargo que ya ejerció entre 2004 y 2012. A lo largo de su trayectoria ha impulsado iniciativas como el permiso por puntos y nuevas estrategias para reducir la siniestralidad, aunque sus recientes posicionamientos sobre limitar el acceso de coches privados a determinadas zonas urbanas han reabierto el debate político y social sobre la movilidad en España.