El caso gira en torno a los contactos mantenidos por Leire Díez con Villalba
La directora de la Guardia Civil fabricó un puesto diplomático en Roma para un comandante que ya estaba imputado por el caso Koldo
La directora de la Guardia Civil fabricó un puesto diplomático en Roma para un comandante que ya estaba imputado por el caso Koldo
Pedro Sánchez y Mercedes González. Redes sociales
Por LGI
8 de junio de 2026

La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, habría tenido conocimiento de las gestiones para recolocar al comandante Rubén Villalba, agente imputado en el caso Koldo, según se desprende de las declaraciones y documentos incorporados al sumario de las denominadas cloacas del PSOE.

El caso gira en torno a los contactos mantenidos por Leire Díez con Villalba, a quien presuntamente trató de captar para obtener información contra la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil. En ese contexto, el comandante declaró que se habló de un posible destino en la Embajada de España en Roma, una plaza que, según afirmó, apareció publicada en abril de 2025 en el Boletín Oficial de la Guardia Civil.

La existencia de esa vacante ha sido comprobada por Artículo14 en el boletín interno de la Benemérita, de acceso restringido. Ese dato choca con la versión ofrecida por González, que aseguró en un comunicado que rechazó de plano cualquier petición relacionada con el retorno de Villalba al cuerpo.

Según la declaración del comandante, no se le ofreció una mejora directa de su situación procesal, sino la posibilidad de recuperar su reputación y acceder a un puesto como asesor de la directora general. También afirmó que se llegó a hablar de un destino en el extranjero, concretamente en Roma, aunque finalmente esa opción no se materializó por el coste reputacional que podía implicar.

La versión de Villalba coincide con otros elementos del sumario. Francisco Ortega, empleado de Correos que colaboraba con Díez, también habría trasladado información en esa misma línea. A ello se suma el volcado de mensajes de la propia Leire Díez, en los que aparecen referencias a reuniones con Mercedes González y a conversaciones sobre la situación del comandante.

La directora general de la Guardia Civil defendió públicamente que mantuvo únicamente dos encuentros breves con Díez, siempre fuera de la sede central del instituto armado y sobre asuntos ajenos al cuerpo. En esa nota sostuvo que, cuando Díez le planteó la posibilidad de que Villalba recuperara un destino, ella rechazó inmediatamente la petición al recordar que el comandante se encontraba sin destino por su presunta implicación en una causa judicial.

Sin embargo, la documentación analizada por los investigadores apunta a una relación más extensa. Artículo14 ha informado de que habría existido al menos una tercera reunión entre González y Díez, supuestamente relacionada con negocios e hidrocarburos, y que varios indicios sitúan ese encuentro en la sede central de la Guardia Civil.

La UCO también recoge dos actas elaboradas por Villalba sobre sus reuniones con Leire Díez. En la primera, fechada el 10 de marzo de 2025, se menciona que Díez habría hablado en varias ocasiones con la directora general de la Guardia Civil sobre la situación interna del cuerpo y las filtraciones del caso.

En ese mismo documento se señala que, tras el encuentro con Villalba, Díez habría llamado a la directora general para trasladarle sus impresiones. Según el relato incorporado al sumario, González esperaba una valoración de la reunión y habría recibido de Díez un mensaje favorable sobre el comandante, al que describió como un gran profesional que no estaba solo.

La segunda acta, relativa a una reunión del 26 de marzo de 2025, vuelve a mencionar a Mercedes González. En ella se indica que Leire Díez tenía previsto verse a principios de abril con la directora general para hablar de Villalba, aunque esa cita habría quedado aplazada hasta después de Semana Santa.

Los investigadores sitúan uno de esos encuentros el 2 de abril de 2025. La existencia de esa reunión quedaría respaldada por los mensajes que Díez remitió a varias personas de su entorno, entre ellas Vicente Fernández, Leticia de la Hoz e Ismael Oliver. Al día siguiente, la exmilitante socialista comentó a Oliver que la cita con la directora de la Guardia Civil «no estuvo mal» y añadió que intentaría seguir alimentando esa vía.

La UCO concluye que Díez y «los de arriba en el Gobierno» sabían lo que estaba ocurriendo en la Guardia Civil, aunque necesitaban pruebas más sólidas para poder actuar contra la unidad investigadora. Como contraprestación por la información que pudiera aportar Villalba, según los agentes, se le habría ofrecido un cambio de destino en el extranjero, un puesto como asesor de la directora general y el pago de su defensa en la causa en la que figura investigado.

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