
La agencia de publicidad Whathefav, propiedad de Alba y Laura Rodríguez Espinosa, hijas del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, cerró el ejercicio 2024 con unos niveles de rentabilidad, liquidez y solvencia muy superiores a los habituales en el sector publicitario, según reflejan sus últimas cuentas anuales.
La sociedad, dedicada a actividades de publicidad, marketing y relaciones públicas, se encuentra además bajo el foco de la investigación que dirige el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama en relación con el denominado caso Plus Ultra. Dentro de esas diligencias, agentes de la UDEF registraron el pasado mes de mayo la sede de la empresa para intervenir documentación y equipos informáticos, mientras el magistrado amplió posteriormente las pesquisas sobre los trabajos realizados para la consultora Análisis Relevante. La causa continúa en fase de instrucción y no existe una resolución judicial firme.
Más allá de ese procedimiento, los estados financieros muestran unos resultados muy por encima de la media del sector. La rentabilidad económica (ROI) alcanzó el 69,19%, frente al 7,74% registrado por empresas comparables, lo que supone un rendimiento cercano a nueve veces superior al habitual en esta actividad.
Esa diferencia también se aprecia en otros indicadores. La rentabilidad financiera (ROE) ascendió al 70,06%, mientras que el margen bruto de explotación (EBITDA sobre ventas) se situó en el 35,13% y el margen operativo alcanzó el 34,35%. En todos esos parámetros, la empresa supera ampliamente los valores medios registrados por el resto de compañías dedicadas al mismo negocio.
La fortaleza patrimonial constituye otro de los rasgos destacados de la sociedad. Al cierre de 2024 disponía de 134.069 euros en efectivo, una cifra que representaba el 57,2% de todos sus activos. Además, cerca del 77% de su balance estaba financiado mediante recursos propios, un porcentaje muy superior al que presentan normalmente las empresas del sector, al tiempo que la compañía seguía sin registrar deuda financiera a largo plazo.
Las cuentas también reflejan una elevada capacidad para transformar ingresos en beneficios. Durante el último ejercicio, Whathefav facturó 471.811 euros y obtuvo un beneficio neto de 125.640 euros, lo que equivale a un margen próximo al 27%. En la práctica, aproximadamente uno de cada cuatro euros ingresados terminó convirtiéndose en beneficio tras el pago de impuestos.
La evolución de la empresa confirma además un crecimiento sostenido durante los últimos años. La facturación aumentó de forma continuada desde 2022, al igual que el beneficio obtenido en cada ejercicio. Esa evolución permitió a las administradoras mantener una política recurrente de reparto de dividendos, aprobando una nueva distribución de beneficios con cargo al resultado obtenido en 2024 y destinando el resto a reforzar las reservas de la sociedad.
Los estados contables incorporan igualmente una circunstancia poco frecuente. En el pasivo corriente aparecen determinadas partidas de deuda a corto plazo con saldo negativo, una presentación contable poco habitual que puede responder a ajustes técnicos o reclasificaciones internas y que, por sí misma, no implica la existencia de irregularidades.
Con una plantilla de apenas cinco trabajadores y una cifra de negocio inferior al medio millón de euros, Whathefav presenta unos niveles de rentabilidad y solvencia muy superiores a los habituales en el mercado publicitario. Ese perfil económico adquiere una especial relevancia al coincidir con la investigación judicial sobre los servicios prestados a Análisis Relevante, una de las líneas de trabajo que examina la Audiencia Nacional dentro de las diligencias relacionadas con el rescate de Plus Ultra.